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“La gente” buscó el acuerdo

Por Erik Martínez

DURANGO, DGO. – La cita estaba pactada para asistir al Instituto de Bellas Artes de Universidad Juárez del Estado de Durango. Al llegar los encargados de recepción pidieron a las personas que se registraran y esperaran a las indicaciones, 15 minutos después, dieron el paso a los asistentes.

Una mujer animosamente invitó a pasar a todos y tomar lugar en alguna de las sillas dispuestas en círculo. Entre risas e invitaciones a todos a ocupar un asiento, la mujer agradeció la asistencia a la segunda reunión para la aprobación del texto definitivo del concierto.

Las reacciones enmudecidas de las asistentes no se hicieron esperar, ya que mencionaban que todos los presentes fueron invitados y notificados por medio de un correo electrónico.

La sesión inició con el primer punto “Informe y recapturación de las comisiones creadas en el proceso de debate”. Las anteriores sesiones fueron citadas, “algunas caras nuevas, otras ya conocidas” dijo la mujer que después se presento con el nombre de Juana.

Las primeras discusiones en la búsqueda del acurdo llegaron pronto, personas se sumaban a la mediación y a los gritos, la “Aprobación de la propuesta del texto definitivo para el concierto”, era la misión.

Nuevas personas iban apareciendo dando sus puntos de vista en contra o a favor de lo que los líderes – hasta ese punto – de la obra proponían.

Interrupciones, expresiones, enojos, discusiones en la búsqueda de un acuerdo de un “algo” al parte de los asistentes a la reunión no entendía, y se fácilmente se podría perder entre el caos y la locura.

Es importante decir en este punto, que el evento se trató de una obra de teatro, pero no una convencional donde el espacio vació que ocupan los actores es una caja italiana dentro de un teatro isabelino con sus cuatro paredes marcadas y una diegésis que se recuesta en los lugares comunes, ésta era diferente.

“La gente”, título de la obra dirigida por Juame Pérez y presentada por la compañía de teatro Carretera 45, no comenzó con una tercera llamada, sino que ya había comenzado desde que llegamos al lugar y los actores se formaron a nuestro lado.

La obra muestra cómo las organizaciones sociales llegan o no a puntos en común, cómo las muestras de individualismo y liderazgo resaltan hasta en los sistemas más primarios y cómo la duda de la gente sobre lo que está pasando es la misma que mostramos en el día a día.

Los “personajes” por así llamarlos, son engranes de una maquinaria que constantemente da dando vueltas en su propio eje, recorre cada uno de los ángulos y acaba en el mismo lugar.

Esta es una obra que recurre a uno elemento indispensable para el teatro y lo centra en su estructura, el público, no uno que sólo se sienta a ver una función y dar un aplauso al concluir, sino uno vivo, participe y parte de la historia.

Si llegaron a un acuerdo sobre la aprobación de la propuesta del texto definitivo para el concierto, realmente no importa. Fue un camino donde lo importante no fue el destino sino el transcurso.

La obra terminó sin más, poco a poco, lo actores salieron, se fueron de la reunión, dejando a los demás invitados sólo. Terminó sin aplausos, simplemente llegó a un fin. En los géneros dramáticos, algunos le llaman “pieza”.

La gente habló de su obra

Sobre la disposición del publico duranguense comentaron, “yo creo que estuvieron muy activos y muy participativo. Había unas chicas ahí que intervinieron con muchísima idea de lo que estaba sucediendo, de eso ese trata la obra, de que la gente se manifieste”,

“Hubo un proceso que duró un mes y medio con muy poco tiempo para las necesidades de montaje, pero ensayábamos ocho horas diarias”, mencionaron los actores, “fue un proceso muy lindo, vinieron un director y un dramaturgo de España, y vinieron a mostrarnos su obra y su proceso, como compañía nunca habíamos tenido un proceso tan entretejido”, externó la compañía de teatro

De la misma manera complementaron con los requerimientos, “entender la técnica y la dinámica y lo que el dispositivo requiere, una dimensión técnica muy concreta y una disposición técnica de todos los actores muy específica con todos los actores, es una obra que se completa con el público”, dijeron.

“Es un impacto muy grande, desde hace muchos años que hago teatro nunca me había sentido tan nervioso de inicio en la confrontación con la gente (…) el que está ahí, está tan vivo como lo que la realidad da, y el está ahí tan vivo haciendo un ficción, entonces es esa dicotomía es el gran reto” mencionó uno de los actores.

“En todas la funciones los engranes se pueden tambalear un poco, sin embargo, precisamente el dispositivo tiene todo lo necesario para que esto no suceda”, si estás al cien por ciento, y la exigencia es que estés al ciento por ciento, siempre encontrarás la manera de encausar todo hacia el dispositivo prefijado que ya existe”, concluyó el grupo de actores.

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