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Durango, preparado para enfrentar desastres: UEPC

1-atlas-de-riesgosLa tecnología permite armar una estrategia de rescate, evacuación o mitigación del desastre

Más de 250 posibilidades arroja una pantalla de 80 pulgadas y un ejército de personas que se dedican a medir el comportamiento del clima para nutrir a la herramienta que conocemos como Atlas Estatal de Riesgos.
Andrés Gutiérrez Guevara, jefe del departamento de informática y Atlas de Riesgos de la Dirección Estatal de Protección Civil en Durango, explica cómo funciona la tecnología que hoy emplean para prever desastres naturales como las inundaciones, heladas y sequía.

¿Quiénes lo operan?
El Atlas de Riesgos está ubicado en la Dirección Estatal de Protección Civil, un cuarto de aproximadamente cinco metros cuadrados aglutina en su pared más grande una pantalla de 80 pulgadas donde todos pueden observar la información que contienen siete equipos de cómputo conectados a una red común y agrupados en línea horizontal frente a la pantalla grande.
Un jefe de informática y dos personas más se ocupan de operar esta base de computo, pero en realidad es mucha más gente y tecnología las que hacen funcionar el Atlas de Riesgos.
Durango cuenta con 14 estaciones meteorológicas distribuidas en la entidad, a estas se suman las estaciones con las que cuenta el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y que son más grandes y sofisticadas; también nutren esta herramienta las estaciones de CONAGUA, las estadísticas del INEGI y las estadísticas de las diferentes dependencias de gobierno.

¿Cómo funciona?
En pocas palabras los operadores del Atlas de Riesgos pueden ver, a través de un mapa que se divide en 250 capas, el comportamiento de los fenómenos antropogénicos y naturales, es decir, riesgos químicos, socio organizativos, hidrológicos, geológicos o sanitarios ecológicos.
Podríamos imaginarnos un mapa de Durango con 250 cosas encima pero no es así. Quienes operan de cerca el Atlas de Riesgos no solo pueden ver lo que pasa en Durango sino en toda la República Mexicana y otros países. Cada una de las capas se activa según lo que se necesita identificar.
Por ejemplo, si se quisieran ver las principales zonas propensas a inundación se selecciona la capa de inundaciones y aparecen las calles específicas coloreadas en azul en el mapa de Durango, así se pueden identificar los lugares puntualmente porque la herramienta te sombrea en azul pero también al darle click te dice las calles en concreto, te muestra fotos de las últimas inundaciones que se presentaron en ese lugar, te dice cuánta población hay en esa zona, entre otras características.
Las 250 capas que se pueden seleccionar o activar incluyen zonas que pueden llegar a inundarse, zonas donde se esperan precipitaciones altas, medianas o bajas, zonas de riesgo por incendios, cantidad de calor que podría representar un incendio, actividad sísmica, escuelas, teléfonos satelitales, albergues, poblaciones y más infraestructura cercana a un siniestro o posible siniestro, así como templos, negocios para comprar insumos, entre otras cosas.
La capa de escuelas arroja dónde están en específico, su foto, su nombre, cantidad de estudiantes, cuántas niñas, cuántos niños, cuántas aulas tiene, si cuenta con canchas y cuántas, entre otras características de las escuelas.
Así el Atlas funciona para identificar las zonas de riesgo, pero también para armar una estrategia de rescate, evacuación o mitigación del desastre.

¿Cómo son las estaciones?
Las estaciones se conforman meramente de tecnología, las Vantange Vue son equipos muy compactos pero que son un conjunto integrado de sensores resistentes a la corrosión y a todas las inclemencias del tiempo, desde inviernos helados e intensas tormentas primaverales hasta calurosos veranos y fuertes vientos otoñales. Básicamente se trata de un aparato con sensores y una consola receptora.
Los sensores se alimentan de un panel solar que hace que funcione durante el día y además reúna energía para una batería interna para que funcione por la noche y cuenta con una pila de litio extra que sirve de respaldo. Esto es lo que miden: velocidad y dirección del viento; temperatura y humedad interior y exterior; temperatura de sensación y punto de rocío; lluvia actual y acumulada diaria, mensual y anual; intensidad de lluvia, presión atmosférica actual y tendencia, pronóstico meteorológico; fase lunar y hora de puesta y salida del sol.
El aparato que contiene los sensores se coloca en un lugar estratégico donde se puedan reunir todas las lecturas y la información que va recabando se envía a una consola que permite visualizar todas las variables meteorológicas de forma simultánea y configurar la estación sin necesidad de un ordenador.
La consola tiene un teclado y una gran pantalla LCD de 11 x 8 cm con retroiluminación, para una lectura tanto de día como de noche y es posible agregar consolas adicionales para visualizar la información en diferentes ubicaciones. De esta forma los sensores envían los paquetes de datos a la consola de forma inalámbrica a una distancia de hasta 300 metros, con una frecuencia de actualización de 2,5 segundos, pero se puede ampliar el alcance de la transmisión inalámbrica a través de repetidores de corto y largo alcance, así se alimenta el Atlas de Riesgos.
Estas estaciones cuentan con una configuración de hasta 22 alarmas simultáneas para alertar de peligros como vientos fuertes, temperaturas de congelación, lluvias intensas con posibilidad de inundaciones, etc.
Las 14 estaciones de Protección Civil alimentan el Atlas de Riesgos con información al segundo, mientras que las que pertenecen a Conagua e Inifap se actualizan cada media hora.

Principales desastres
Los principales desastres que se han presentado en Durango son los hidrológicos por inundaciones, heladas y sequía, así como los incendios.
Se tienen identificadas 159 colonias y fraccionamientos que en el histórico han presentado problemas de inundación en el municipio de Durango, sin embargo son cuatro colonias las que año con año tienen inundación cuando hay fuertes lluvias, estas son: La Virgen, Villas del Guadiana II, Viva Reforma y Los Duraznos, esta última sin posibilidades de contar con un colector pluvial según el director de Aguas del Municipio, pues sus condiciones estructurales no lo permiten.
En materia de incendios es el municipio de Nuevo Ideal el que se considera de mayor riesgo, normalmente los sensores de calor de las estaciones van registrando la intensidad de calor y si hay alguna alerta se habla a la comunidad más cercana para corroborar si existe un incendio.
Si llegara a haber una alerta por incendio, el Atlas señala qué daños se pueden presentar a cinco kilómetros a la redonda y a 10 kilómetros a la redonda, de manera que muestra toda la infraestructura o comunidades que se podrían ver afectadas y en base a eso se determina si el fuego avanza y hay que desalojar para proteger a las familias. Los lugares más cercanos para refugiarse también aparecen entre las 250 capas del Atlas.
De igual manera se monitorea el frío con el registro de las temperaturas bajas y se pueden seleccionar las capas que muestran las viviendas más vulnerables, en este caso las elaboradas con materiales frágiles.

Nuevas capas
El equipo de Protección Civil cuenta con GPS, 16 en total, que sirven para generar nuevas capas. Esto lo utilizaron, por ejemplo, para identificar la cantidad de casas elaboradas totalmente de cartón o parte cartón parte material.
Cada uno de los elementos de protección civil llevó consigo un GPS y en el mapa señalaron a las 2 mil viviendas vulnerables en este rubro en la ciudad de Durango. Cada punto identificado dice las características de la vivienda, desde quiénes viven ahí, género, escolaridad y condiciones de la casa, así como ubicación exacta y fotografía.

Ventajas
Arturo Galindo Cabada, director de la Unidad Estatal de Protección Civil, detalla que Durango está preparado para atender cualquier siniestro y prever desastres.
Quienes observan día a día el Atlas de Riesgos se apoyan de los meteorólogos, quienes les indican cuándo hay algún fenómeno que vigilar y la ventaja radica en que antes se tenía que ir por tierra a verificar qué pasaba y levantar lecturas, ahora las estaciones lo hacen todo y solamente se corrobora el siniestro por telefonía satelital o Telmex, según el lugar donde se presenta el siniestro.
Con el Atlas se conoce también la cantidad más exacta de atención, entonces si se visita una colonia de 30 viviendas porque hay temperaturas muy bajas o lluvia, se sabe de antemano que hay que llevar láminas para el mismo número de casas, de otra manera se llevaba una estimación, entonces se han podido optimizar recursos.
“El Atlas de Riesgos es un documento inacabable que se tiene que estar actualizando de manera continua, sin embargo es una herramienta básica para la protección civil”, concluyó.
En ese sentido la tecnología y herramientas de las que se valen las autoridades para poder actuar de manera oportuna cuando se presenta algún desastre natural o de otra índole.

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