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Liquidan al TRI

fotota-(joel-zamora)Se queda la Selección Mexicana a minutos de romper la maldición de los Octavos

FORTALEZA.- La pesadilla que llevaba cinco Mundiales acechando los sueños tricolores se volvió a aparecer, ahora en Brasil.

En un duelo digno de novela dramática, los mexicanos se quedaron a unos minutos de hacer historia, pero los holandeses y el árbitro fueron los verdugos del Tri, que cayeron agónicamente 2-1.

Los pupilos de Miguel Herrera se encargaron de ilusionar a la gente.

La Arena Castelao era una Fortaleza mexicana para enfrentar a Holanda, que mató las aspiraciones tricolores.

Miguel Layún y Héctor Herrera, con disparos de larga distancia, asustaron al principio al arquero Jasper Cillessen y a todos sus compañeros, que veían cómo México no padecía con el calor.

Todo quedó en gritos ahogados de los más de 30 mil mexicanos que acudieron a la Arena, que tiene una capacidad de 60 mil aficionados y que lució casi llena.

La gente pesó, hizo su trabajo, pero el duelo estuvo apretado; Holanda no era rival fácil.

El árbitro portugués, Pedro Proenca, quien terminaría siendo el verdugo tricolor, perdonó a los mexicanos al 44’, ya que no marcó un penal de Rafael Márquez sobre Arjen Robben e inmediatamente otro de Héctor Moreno sobre el holandés, este último choque dejando lesionado al central tricolor, quien se retiró de la cancha con fractura de tibia.

Para el complemento, el “Cielito Lindo” sonó con mayor fuerza, pero fue apagado por el grito de ¡Gol! Que llegó al 48’, cuando Giovani dos Santos bajó con el pecho un balón largo y de media vuelta venció a Cillessen para el 1-0.

La ilusión crecía, México estaba cerca de los Cuartos de Final, los cuales no ha alcanzado desde que fue sede en 1986. Estaba cerca de desprenderse de la maldición de los Octavos, pues tenía cinco Mundiales seguidos cayendo en esa Fase. Pero, los holandeses no bajaron los brazos, empezaron a atacar a los verdes y éstos no pudieron contenerlos.

A dos minutos de concluir los 90 reglamentarios, Wesley Sneijder aprovechó una falla de marcación tricolor en un tiro de esquina y desde los linderos del área prendió el esférico para igualar el marcador.

Guillermo Ochoa, quien había sido figura al haberle atajado previamente y de manera increíble a Stefan de Vrij y a Robben, terminó por ser un espectador más, al igual que la defensa que jamás salió a tapar al disparador.

El partido pintaba para el alargue, pero los de Louis Van Gaal siguieron atacando y al final recibieron la recompensa.

Robben cayó en el área cuando le salió a la marca Rafa Márquez. El árbitro pitó la falta de inmediato, y Klass Jan Huntelaar, quien ingresó al 76’ y tenía sus primeros 15 minutos de partido dentro del Mundial, definió con un tiro potente que engañó a Ochoa.

Sonó el silbatazo final, la plantilla mexicana se tiró a la grama del Castelao, algunos se llevaron las manos al rostro, otros hicieron berrinche, mientras que pocos más lloraron al igual que la afición que se quedó, como siempre, con ganas de más.

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