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A la baja diabetes gestacional: Salud



La Secretaría de Salud en el Estado intensifica las acciones médicas para orientar a las mujeres en edad fértil sobre la prevención, detección, control y tratamiento de la diabetes gestacional o diagnosticada por primera vez durante el embarazo.
El secretario de Salud en el estado, César Franco Mariscal, explicó que la diabetes mellitus es un conjunto de trastornos metabólicos al presentar concentraciones elevadas de glucosa en la sangre de manera persistente o crónica, propiciando a su vez la diabetes gestacional, que reduce la capacidad del cuerpo para utilizar y responder a la acción de la insulina durante el embarazo, con un alto nivel de glucosa en la sangre.
Sin embargo, las hormonas del embarazo pueden bloquear el trabajo que hace la insulina, por lo que los niveles de glucosa se pueden incrementar en la sangre de una mujer embarazada, dando pie al padecimiento si es mayor de 25 años al detectar la gestación, existen antecedentes de diabetes el algún familiar de primer o segundo grado, dio a luz a un bebé con un peso mayor a los cuatro kilogramos o con una anomalía congénita.
Además es propensa a padecer la diabetes gestacional cuando se tiene hipertensión arterial, tuvo un aborto espontáneo, tiene un elevado porcentaje de líquido amniótico, sobrepeso previo al embarazo o incremento de peso excesivo durante los nueve meses de gestación.
Agregó que durante el año 2015 se detectaron y atendieron 696 casos, de los cuales la capital duranguense presentó el mayor porcentaje con 474 casos; durante el 2016 se detectaron 538 casos, y sólo 46 casos durante el 2017, incidencia que va a la baja si se considera un universo promedio entre 32 mil y 34 mil embarazos anuales en el estado.
Por lo general no existen síntomas que alerten oportunamente a la mujer embarazada, sin embargo es necesario solicitar al médico un estudio prenatal de rutina en caso de notar una visión borrosa, aumento de la sed, fatiga severa, pérdida de peso a pesar del aumento del apetito, infecciones constantes en las vías urinarias o piel, así como náuseas y vómitos sin aparente problemas de salud.
En cuanto a las acciones de prevención por parte de los Servicios de Salud, se promueven las revisiones regulares a la mujer embarazada, que incluyen estudios clínicos de detección prenatal entre la semana 24 y 28 del embarazo, así como una dieta saludable para mantener el índice de masa corporal y atender oportunamente a la paciente prediabética, bajo un régimen de vigilancia alimenticio que incluye una disminución en el consumo de azucares y harinas, ingesta de verduras y proteínas, así como una rutina ligera de ejercicio para facilitar la labor de parto y evitar otras complicaciones como la hipertensión o preeclampsia.