Loading

Declinó a ser cura

1-historiaSer sacerdote no es para todos: Jesús Arturo Castro

Jesús Arturo Castro creció en una familia de ferviente fe católica. Es el mayor de cinco hermanos varones. Sus padres Don José y Doña Trini le inculcaron el amor por Dios desde muy joven.
Jesús, de 47 años, cuenta que él quería estudiar algo que lo hiciera ser muy importante cuando fuera grande, relata tenía una gran admiración por el padre Tomás de la parroquia de su colonia, dice era un hombre inteligente que sabía muchas cosas, además tenía dinero y era querido por todos.
A los 16 años Jesús Arturo entró al Seminario Conciliar del Estado de México, lo cual fue un gran orgullo para su familia, sobre todo para sus padres y abuelos pues nunca en la familia había habido un sacerdote. “Creo que creyeron que yo los acercaría más a Dios”, comenta entre risas.
Después del curso introductorio donde se preparó para tener un crecimiento humano, cristiano, intelectual y vocacional, continuaron los aprendizajes en filosofía, fue ahí donde Jesús Arturo desarrolló una conciencia crítica y mayor madurez. “Años después de estar en el Seminario, se despertaron en mí otros intereses, ya no quería ser sacerdote, quería salir de ahí, pero ¿cómo decírselo a mis padres?”.
Chuy, como lo conocen sus amigos, dice que ser sacerdote no es para todos, que la vocación no logró desarrollarse en él porque simplemente no era lo que le tocaba ser.
Menciona que requirió de gran valor retirarse y contárselo a su familia, a quienes no les quedó más que apoyarlo, aunque él sabe que causó una gran decepción.
Tiempo después estudio Psicología en una escuela privada de Puebla y regresó a Durango, donde encontró al amor de su vida, tiene 15 años de feliz matrimonio y 3 hijos.
Asegura que si alguno de sus pequeños quisiera ser sacerdote o monja les pediría lo pensaran bien pues no es un juego.
Ante la falta de oportunidades Jesús Arturo mantiene a su familia con un trabajo de taxista.
Reconoce que estar en el Seminario lo ayudó a aprender muchas cosas y ver la vida de manera diferente pero está contento de no haber sido cura pues la vida que lleva lo hace feliz.

Comenta con Facebook