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Tienen diabetes al menos 126 mil duranguenses


La diabetes es de las enfermedades que más afectan a la población y a los sistemas de salud, por ello fue declarada como una emergencia nacional al registrar un promedio de 100 mil muertes al año en el país, el equivalente a la asistencia de un partido de futbol en el Estadio Azteca.
El asesor independiente del programa de Diabetes de la SSA, Agustín Lara Esqueda, explicó que Durango tiene un mayor problema de diabetes debido a su carga de obesidad que se refleja en altos porcentajes de atención tanto en niños como adultos, ya que del total de la población en los 39 municipios, al menos 126 mil personas padecen esta enfermedad, con base a los registros de la Ensalud 2016.
Sin embargo, la alta prevalencia de diabéticos implica un gasto significativo para los pacientes porque pueden ser contenidos y atendidos por el sistema de salud, pero en la medida que aumenta el número de casos, también incrementan las complicaciones por la falta de atención o descuido personal.
Mencionó que entre dichas complicaciones destacan la retinopatía, pie diabético y la nefropatía, “puesto que esté último es uno de los gastos catastróficos, que puede dejar en la banca rota a los sistemas de salud nacionales y estatales, porque los requerimientos para mejorar la calidad de vida es un tema de aplicar muchos recursos públicos”.
Así que al considerar los riesgos que tiene Durango y el país, el Secretario de Salud en el Estado, César Franco Mariscal, planteó ante la Dirección de Cenaprece invertir en el tema de educación en diabetes, que va desde la distribución de fármacos, hasta la modificación de formas.
Para ello, se implementarán la capacitación del personal enfocado a pacientes diabéticos tanto del Centro de Salud número 1, como del Hospital General 450, quienes a su vez impartirán 12 sesiones de atención, además de dotar de agendas personalizadas para que se registren los parámetros clínicos, los medicamentos, monitoreo y la coordinación de grupos de ayuda mutua.
“Es decir, queremos educar sobre las normas de conducta que pareciera fueran adicionales, pero es la única solución, con un proyecto piloto sustentable que dure años, a través de centros específicos que permita establecer acciones para modificar el estilo de vida, desde la actividad física, alimentación el manejo de las emociones y en cómo se establecen mecanismos para ayudar a los pacientes y familiares”, concluyó.

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