Loading

Economía limita festejos

Debido a la castigada economía y casi ya la siguiente quincena, muchos duranguenses optaron por la modalidad más barata para festejar a la mamá que fue una reunión familiar con comida, donde todos llevaron algo y se repartieron lo del convivio y así fuera menos caro el evento para agasajar a las madrecitas de familia.
A través de Pulso Ciudadano, donde Victoria de Durango recabó las opiniones de los ciudadanos en las calles, fue posible saber cómo festejaron en su mayoría a todas las madres por su día, con comida, regalos, flores, Mañanitas o visitando los panteones de la capital para quienes ya no cuentan con ella en este plano existencial.
En el caso de la señora María del Refugio Rodríguez hubo acuerdo familiar y el punto de reunión fue en casa de la abuela y ahí mismo las tías, las primas y sobrinas que fueran mamás se felicitarían y compartirían regalos.
“No hay mucho dinero, a pesar de que una guarda un poquito para hacerle un presente a nuestra madrecita, porque a veces hay que regalarle hasta a la suegra”, comentó con su hijo en brazos.
La estudiante Oyuky Contreras señaló que la familia contaba con un poco más de recurso y llevaron a comer a su mamá y su abuelita juntas y ya en el restaurante dividieron la cuenta con los invitados, sin que ellas pagaran porque eran el centro del festejo.
“Así fue más fácil para nosotros, ya después de ahí cada quien tomó su rumbo a otros festejos con las familias más cercanas, pero las principales ya habían sido agasajadas con una buena comida”, destacó.
María Concepción Huerta refirió que desde antes del 10 de Mayo toda la familia se puso de acuerdo y fue de a “traje”, o de coperacha, para repartirse los platillos cada quien, refrescos, tortillitas, pastel y hasta la nieve para complementar el postre y después los regalos que quisieran compartir o dar a las festejadas.
“Estuvimos con mi mamá, la abuela de mis dos hijos y ahí llegaron todos los demás miembros de la familia. A pesar de la crisis siempre hay un poquito para que nos festejen y no dejar pasar la fecha de quien nos dio la vida. Ya después de comer con mi madre nos fuimos a cenar con mi suegra. Yo sí me festejé bien”, dijo sonriente.
Todo lo contrario de la celebración fue para la señora Guadalupe Chávez, a quien su pequeña hija le regaló una flor y una cartita, pero del festejo ni hablar porque prefirió descansar en casa y dejar la celebración para después.
“Mis hijos algunos prefirieron irse con la suegra y yo de plano no tuve ganas de salir de la casa. También tiene una derecho a descansar de hacer de comer, de limpiar y de hacer de todo. De perdido una vez al año que nos celebremos de esa manera ya es suficiente regalo”, indicó la entrevistada.
Para el señor Carlos Quiñones el festejo apenas comenzaba, ya que al llegar de trabajar fuera su esposa ya lo esperaba para iniciar el día, aunque no hubiera sido el mero 10 de Mayo, lo importante era no dejar pasar la ocasión.
“Para estas fechas siempre debe hacer uno un guardadito para que no se sientan las mamás en su día. Yo apenas voy empezando porque acabo de llegar de fuera del estado y hay que reportarse para la comidita, un regalito para que sonría la mujer porque se lo merecen”, añadió.

Comenta con Facebook