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Falta mano dura en seguridad vial


Peatones y ciclistas atropellados, motociclistas sin casco y con varios pasajeros a bordo, son consecuencia del desconocimiento del reglamento de Tránsito y Estacionamientos del Municipio de Durango.
Este reglamento, que data del 2007, es, según lo describen los expertos, un reglamento de primer mundo aplicado a una ciudad tercermundista, pues contiene un total de XVII capítulos con temas que van desde los peatones, escolares, ciclistas, niños y personas con discapacidad, o vehículos, licencias de conducir, el tránsito en la vía publica, accidentes, entre otras cosas.
Para darse una idea de lo que este reglamento establece y no se ve reflejado en la realidad, en el Capítulo II, el artículo 8, señala las obligaciones del peatón al cruzar por la vía pública; ahí, en el apartado II, refiere que los peatones no deberán invadir el arroyo de las vialidades con el propósito de ofrecer mercancías o servicios. También en el aparatado IV precisa que los peatones deberán cruzar las calles en las esquinas, o en las zonas especiales de paso y atendiendo las indicaciones oficiales de tránsito; nunca deberán cruzar las calles en las inmediaciones de la cuadra.
Otro ejemplo, pero ahora sobre los ciclistas y sus disposiciones, el artículo 17 señala que todas las bicicletas deberán contar con accesorios reflejantes de la luz y deberán colocarse en la parte posterior del vehículo en un lugar visible, además de conservarse limpio para evitar que se opaquen y debiliten sus efectos reflejantes; además deberán circular a la extrema derecha de la vía sobre la que transiten.
Tirar basura desde los vehículos también se sanciona en el reglamento, con una infracción que sería responsabilidad del conductor.
Hablando de los conductores, el artículo 104 hace referencia a la obligación de abstenerse de molestar a los peatones y demás conductores con el uso irracional de bocinas, escapes y equipos de sonido rebasando los decibeles marcados por la Ley.
También deben abstenerse de estacionarse en segunda fila y evitar el ascenso y descenso de pasajeros sobre el arroyo de la vialidad y verificar que antes de abrir las puertas del vehículo no exista peligro para los ocupantes del mismo, así como a los usuarios de la vía pública.
Las reglas y obligaciones de los motociclistas se establecen en el artículo 103, donde se refiere que sólo podrán viajar, además del conductor, el número de personas autorizadas en la tarjeta de circulación, y cuando viaje otra persona además del conductor o transporte carga, el vehículo deberá circular por el carril de la extrema derecha de la vía sobre la que circulen, y proceder con cuidado al rebasar vehículos estacionados.

“Si no hay autoridad se aprovechan”
Con estos ejemplos, se le cuestionó al subdirector de Vialidad de la Dirección Municipal de Seguridad Pública, Abel Ferman Rodríguez, sobre la falta de aplicación del reglamento, quien dijo que la educación vial es un tema complejo, pues la idiosincrasia y cultura humana tiene mucho que ver.
Expresó que la DMSP hace su parte en el tema preventivo, sin embargo, se debe ver el lado ciudadano, pues a veces están en un crucero y por prisa se pasan los semáforos.
También señaló que no se respetan las líneas amarillas, se estacionan en doble fila, entre otras situaciones que provocan accidentes.
“No siempre están las unidades de transito ahí para sancionar y si no hay autoridad quieren hacer lo que quieran”, refirió Ferman Rodríguez.
Manifestó que este tema es educación y cultura, que no todo debe ser responsabilidad del gobierno y la autoridad, por eso el exhorto a la ciudadanía a ser conscientes, no solo por el pago de infracciones, sino por el cuidado de su propia vida.
Refirió que más allá de las sanciones debe trascender el lado humano, conocer los riesgos de no usar los puentes peatonales y otras cuestiones como el pasarse en luz amarilla del semáforo y el uso del cinturón de seguridad en todos los usuarios del vehículo.
“No tenemos la conciencia cívica de hacer respetar nuestra propia vida y la de terceros”, expuso el comandante.
Como propuesta, mencionó, sería una buena idea que la gente se haga a la costumbre de leer un artículo diario del reglamento para que lo vayan conociendo todos, automovilistas, peatones, ciclistas, motociclistas, todos los que circulen por la vía pública.
Comentó que al reglamento municipal se le realizaron algunas modificaciones, que tienen que ver un poco más con la modernidad y la inclusión de personas con discapacidad.

Ciudadanos saben del reglamento y no lo cumplen
Ante las faltas que la misma autoridad señala que son cometidas por los ciudadanos, se realizó un sondeo en la calle para saber que piensan que haga falta para tener educación vial.
El señor Isaac Maturino comentó que hay varios ejemplos de la falta de cultura vial, que incluye tanto a la policía vial como a los ciudadanos.
“Se le hace a uno fácil. En los semáforos por ejemplo se puede pasar el amarillo, como preventivo”, esa fue la falta que el señor Isaac dijo suele cometer con mayor frecuencia.
También dijo que la autoridad no siempre está pendiente de darle el paso a los peatones, en zonas como 20 de noviembre y Constitución, donde los policías están en “la sombrita” y la gente pasa sin fijarse. Ahí, indicó, también se expone la falta de cultura de los automovilistas que no hacen alto aunque sea zona turística.
El joven Luis Fernando dijo que es necesario actuar para tener una educación vial en Durango.
“Si se fijan los últimos accidentes son por querer pasar por debajo de los puentes peatonales, hay mucha imprudencia también queriendo atravesar por en medio de los carriles”.
La señora Imelda comentó que hace falta una mayor organización para el control de las vialidades.
Dijo que son diversas las situaciones que influyen para que pasen los accidentes, desde quienes van “a la carrera” y no se fijan al cruzar, así como los policías que están distraídos y no detienen el tráfico.
“Yo trato de esperarme, yo protejo mi tranquilidad y seguridad”, finalizó.

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