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La historia detrás de una chica Trans


Tiene 21 años y desde hace casi 12 decidió convertirse en mujer; su nombre es “Dulce”, una chica transgénero que ofrece servicios sexuales desde hace alrededor de nueve años.
Dejando el glamour de lado, viste unos huaraches “pata de gallo” rosas, leggins negros y una blusa gris con brillos que deja ver uno de sus hombros. Peinada con una coleta de lado, destacaban sus ojos bien delineados y sus labios pintados de rojo carmesí.
La entrevista se realizó poco después de las 11 de la noche en una de las esquinas del bulevar Domingo Arrieta, donde Dulce esperaba a sus clientes, mandando besos y gritando piropos a cuanto conductor pasara por el lugar, por si alguno se decidía a “recogerla”.
Aunque dudó para acceder a la entrevista, aceptó, siempre y cuando no se mostrara su rostro.
Durante el momento de las preguntas se veía nerviosa, le temblaban sus manos, pero nunca dejó de forzar su voz para escucharse más femenina.
“Yo la verdad me dedico a la prostitución, a trabajar en las calles, en el centro y así, porque hay que ir ganando la vida”, con estas palabras inició la conversación. Luego platicó que ha vivido momentos difíciles al realizar su trabajo: fue golpeada, maltratada e insultada y es que en el ambiente en el que se desenvuelve hay muchos riesgos.
Mencionó que trabaja en esa esquina junto a más compañeras transexuales que, como ella, buscan ganarse la vida en un trabajo que describió como muy difícil, pero además el más antiguo.
Dijo que no siempre ha estado en el bulevar Domingo Arrieta, que también ha trabajado en el Centro Histórico. “He estado en donde haya, en donde se vea movimiento, porque la verdad está muy fuerte la crisis”.
Dulce cobra 200 pesos por servicio a sus clientes, aunque hay quienes intentan “regatear” y otros que dan lo suficiente.
Agregó que la tarifa por lo general entre las mujeres transgénero es de 350 pesos, y aunque dijo que nunca se ha puesto a contar cuantos clientes llega a tener por semana, comentó que en un aproximado llegan a ser unos 20.
Reconoció no contar con el tarjetón sanitario que expide la dirección de Salud Pública Municipal a los trabajadores sexuales, aunque aseguró que ella se cuida, que siempre usa protección.

Solo un hombre cuenta con registro médico
El titular de la Dirección de Salud Pública Municipal, Alfonso García Villanueva, declaró que el trabajo sexual en el municipio se da en mayor proporción en mujeres, pero también hay hombres.
Hasta la fecha, y de acuerdo a lo implementado en la dirección a través del departamento de Inspección Sanitaria, se ha logrado tan solo que un hombre se registre, que vaya a la revisión médica.
Precisó que la revisión incluye una valoración médica general y realización de exámenes para que no sean portadores de alguna enfermedad de transmisión sexual como VIH/SIDA, sífilis y algunas otras infecciones, ya sean por parásitos, hongos, virus o por bacterias.
Señaló que, debido a que no se ha tenido el éxito esperado, están realizando otras estrategias en forma conjunta con los Inspectores Municipales y verificadores sanitarios, e inclusive podría integrarse la Dirección de Protección Civil para que en conjunto se hagan operativos y poder aplicar el reglamento de la prostitución pues este menciona que se deben someter a revisión todas las personas, indistintamente del sexo, que estén ejerciendo esta actividad.
Aseveró que la falta de resultados en cuanto a la prostitución masculina se debe a la escasez de inspectores sanitarios, pues hace muchos años, cuando se fundó la dirección, se contaba con 15 inspectores, por eso se tenía un registro de 25 personas que ejercían el sexo servicio masculino, ahora cuentan con solo un inspector.
“Es obvio que se está practicando esto y no se han tenido las medidas de apremio para que estas personas acudan a la dirección”.
García Villanueva manifestó que debido a que los trabajadores sexuales ejercen en la vía pública no se conoce algún establecimiento en donde se ubiquen, lo que dificulta el culminarlos a acatar las indicaciones.

Ni legal, ni ilegal
El trabajo sexual de personas transgénero lleva un poco avance en Durango, pues no se han generado cambios positivos ni para bien de quienes se dedican a esto ni tampoco en materia de concientización de las áreas de gobernación relacionadas con esta actividad.
Tadeo Campagne, representante de la Comunidad Durango por Igualdad A.C, manifestó que en Durango no hay una regulación.
Dijo que deben quitarse los tabúes de que es algo ilegal, pues ni siquiera hay algo que lo establezca como tal, sin embargo tampoco hay nada que lo regule como algo legal.
Señaló que específicamente en cuestión de trabajadores sexuales transgénero, gays e inclusive los heterosexuales, hay una falta de interés o capacidad de los órganos de salud, de control para tener una relación con el sector.
Dijo que el director de Salud Municipal le informó que se tiene el registro de 16 personas transgénero.
La falta de acercamiento para obtener el tarjetón sanitario, corresponde a que los trabajadores sexuales transgénero se sienten discriminados, segmentados, violentados y marginados, pero reclamó que tampoco las áreas correspondientes hacen algo para que el sector se acerque con la confianza necesaria a acceder a los servicios que finalmente son un derecho.
Aseguró que el único vínculo que se ha logrado tener con los HSH (Hombres que tienen Sexo con otros Hombres) es a través de las organizaciones de la diversidad sexual, pues son los únicos que se han atrevido a llevarles insumos de prevención como condones y lubricantes así como pruebas rápidas e información.
Y es que los sectores de las personas transexuales y los HSH que se dedican al trabajo sexual están muy segmentados del círculo social de la comunidad, de día son gente que generalmente no sale por lo que se está trabajando para hacer valer sus derechos humanos y que los hagan valer.
Campagne declaró que el lado “escabroso” del trabajo sexual de personas transgénero está con los abusos que existen por las áreas de seguridad pública, aunque reconoció que durante los últimos años esta situación ha ido a la baja debido a un trabajo de activismo y concientización de los agentes.
“No ha desaparecido por completo sigue habiendo un acoso constante de los agentes policiacos hacia las mujeres trans”.
El acoso va desde la “mordida” hasta detenerlas bajo el argumento de “faltas a la moral” o “exhibicionismo”.
El entrevistado refirió que si no se les encuentra teniendo relaciones sexuales en la vía pública o igual si no están desnudos o mostrando sus partes privadas entonces no hay motivos para que sean llevadas.
Dijo que muchas veces las chicas trans no están cometiendo ninguna falta pero aun así se las llevan, por eso están trabajando en el empoderamiento de las mujeres transgénero, para que conozcan sus derechos.
“Las personas dedicadas al trabajo sexual están empoderadas, hoy exigen sus derechos y saben que tienen ciertas libertades y también ciertas reglas para ejercer su trabajo”
Comentó que en la actualidad hay apertura de los Inspectores Municipales y de la Dirección Municipal de Seguridad Publica hacia las mujeres trasgénero que se dedican al trabajo sexual, pero finalmente no saben cómo enfrentar el tema por lo que debe haber un trabajo en conjunto.
“Ningún órgano de gobierno, ni ningún órgano externo al tema puede discriminarnos ni puede violentar derechos a personas trans o por dedicarse al trabajo sexual”.

Zona centro
El vocero de la Dirección Municipal de Seguridad Publica, Miguel Ángel Barretero, coincidió en que años atrás eran frecuentes los señalamientos por acoso o por hostigamiento hacia las mujeres trans que se dedican al trabajo sexual, hoy en día dijo ya no se presentan estos casos pues el personal ha cambiado su actitud, han tenido cursos de sensibilización.
También dijo han tenido pláticas con asociaciones de la comunidad LBGT, como la asociación “Nosotras, Nosotros” que inclusive han impartido ciertas platicas y cursos a los elementos.
“Ha cambiado la forma de pensar de nuestros compañeros y su actuar en la vía publica, motivo de esto es que ya no tenemos quejas”.
Declaró que cuando ocurren faltas a la moral deben actuar conforme al reglamento y aplicar la ley, por esta situación dijo son pocas las detenciones que realizan si acaso llegan a cuatro o cinco en un mes, agregó son personas que encontraron exhibiendo partes de su cuerpo.
Barretero puntualizó que las detenciones se han realizado específicamente por faltas a la moral y no por trabajo sexual pues como autoridad ellos no son los encargados de revisar la situación laboral de las mujeres transgénero.
Dijo que las detenciones las han realizado en principalmente en zona centro, por Progreso y 5 de febrero, y también en ocasiones en el bulevar Domingo Arrieta, “son los lugares que son conocidos por todo ciudadano”.

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