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Trayectoria: Consuelo Chávez Simental


Vocación de servir y enseñar a los demás

Josélo Fuentes Delgado
Desde su infancia tuvo facilidad y gusto por cultivar con conocimientos a los demás, al grado de hacer de un juego y su afición una vocación de la cual tiene muy buenos recuerdos y varias generaciones de alumnos que agradecidos guardan buenos recuerdos de quien les enseñó sus primeras letras.
Sus padres, Armando Chávez y Celia Simental, vieron cómo poco a poco se formaba y era ejemplo para el resto de sus hermanos, trabajando desde casi adolescente al egresar de su preparación como maestra desde principios de la década de los 90’s cuando comenzó fuera de la capital a cultivar las pequeñas mentes de los niños desde 1er año hasta 6º grado.
Pero al paso de los años y dentro de su preparación pensó que su actividad, además de gustarle, tener facilidad, la paciencia y el conocimiento para realizar sin problemas su trabajo, la seguridad económica iba de la mano con el hacer las cosas con gusto y sin forzarse.
Entre sus memorias que guarda muy cerca del corazón recuerda y lo disfruta cuando platica su experiencia es que al empezar los niños a leer y a escribir sus primeras letras es como el despertar o el nacer de una estrella en el Universo, con ese resplandor y satisfacción que da abrir la mente de un niño al conocimiento.
“Es algo que no puede describirse con palabras, pero lo compensa con buenos momentos que es lo que atesora en estos años de trabajo como maestra, a pesar de a veces existir cierta incomprensión de algunos padres por empezar la formación en el hogar y aquí en el aula solo ponen en práctica la formación de origen”.
Por otra parte, una de las experiencias no tan buena es que en el ejercicio del oficio debe dejar a los hijos y eso trata uno de compensarlo más adelante con tiempo de calidad, “cuando uno debe encargarlos, dejar un pedacito del corazón en manos de quien los cuide porque mis primeros años fueron en diferentes poblados de municipios alejados y como toda maestra o maestro a sufrir las adaptaciones de clima, comida, no ver a la familia pero es un precio por madurar dentro de la docencia”.
Por eso Victoria de Durango hace un merecido reconocimiento a la maestra Consuelo Chávez Simental por su dedicación, empeño, pasión y sobre todo vocación de servicio a favor de la niñez de Durango. Gracias.

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One comment

  1. Saludos afectuosos Maestra Chåvez, y felicidades por sus 25 años en la docencia, enhorabuena mi estimada excompañera de estudios

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