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Ligan desigualdad a asistencialismo



CIUDAD DE MÉXICO.- La política social implementada en el país en las últimas décadas ha fracasado en combatir la desigualdad y la pobreza, de acuerdo con un informe de Oxfam México.
“A causa del modelo asistencial mexicano, el combate a la pobreza y a la desigualdad ha fracasado. La política social se ha convertido en un ‘alivio de la pobreza’ y no propicia igualdad de oportunidades”, señaló la organización en el documento “México justo: propuestas de políticas públicas para combatir la desigualdad”.
Según Oxfam, México forma parte del 25 por ciento de los países más desiguales del mundo, mientras que diez de las personas más ricas del país concentran la misma riqueza que 60 millones de mexicanos.
“La política social parte de un enfoque que es asistencial, que está focalizada sólo a los grupos más pobres del país, y hay un riesgo muy grande que se utilice para fines políticos y electorales”, criticó ayer Diego Vázquez, gerente de Investigación de Oxfam México, durante la presentación del informe.
“Este esquema ha fallado en reducir la pobreza y la desigualdad, ya que los niveles de pobreza, a largo plazo, se han mantenido iguales”.
Ejemplificó que, desde la creación en 1994 del programa Progresa -que después se convirtió en Oportunidades y en Prospera-, tras un inversión de un billón de pesos en 23 años, la pobreza sigue en los mismo niveles, afectando a la mitad de la población.
Ante dicho panorama, la organización lanzó un decálogo de propuestas para reducir la desigualdad, que busca encontrar espacio en las agendas de los aspirantes a un cargo público durante el actual proceso electoral.
Para Oxfam, es indispensable subir gradualmente el salario mínimo hasta que supere el precio de la canasta básica y realizar aumentos junto con la inflación para mantener el poder adquisitivo.
Hoy en día, 7 millones de trabajadores mexicanos ganan el salario mínimo; según la organización, los “working poor” o trabajadores pobres son parte del 50 por ciento más pobre en el mundo.
“El empleo en México se caracteriza por generar trabajo formal, pero con pagas en extremo precarias”, refiere en el informe.
El decálogo también incluye lanzar un piloto de ingreso básico universal que se sostendría en transferencias individuales no condicionadas, y la consolidación de un sistema de seguridad social universal mediante un modelo mixto de impuestos generales y cuotas individuales.