Loading

El amor a la Patria

87464958
Las páginas de nuestra historia están llenas del heroísmo de los hombres y mujeres que dieron su vida por su Patria.

Hoy seguimos viendo en los periódicos esos actos sublimes de quienes ofrecen su vida por darnos un mundo mejor, algunos arriesgándola en labores de rescate y salvamento, como los heroicos bomberos, otros luchando contra el crimen y, otros muchos, muchísimos, haciendo labores aparentemente humildes, pero importantísimas para aliviar el hambre de sus hermanos, como los campesinos; para sanar a los enfermos, como las enfermeras y médicos, o para enseñar al que no sabe, como los maestros.

ELLOS AMAN A LA PATRIA
El amor a la Patria es un valor cívico que se aprende en familia, al que se le da crecimiento en la escuela y el que da fruto en la madurez cuando somos personas útiles a la sociedad.

Es cierto que la simbolizamos en una sacrosanta bandera, en un himno que nos hace vibrar de emoción, en un escudo amado y en tantos signos que necesitamos para concretizar ese amor, pero el amor a la Patria va más allá que el culto reverente que damos a esos signos.

DIOS, PATRIA Y FAMILIA

La flor de liz es el signo de los scouts de todo el mundo. Es un lirio de tres hojas que representan esos tres valores en los que esos niños y jóvenes son formados: Dios, Patria y Familia. El que cultiva esos tres valores es un ser realizado y pleno, da sentido a su vida y es un factor de bienestar para los que lo rodean.

No debemos identificar la Patria con el Estado que nos gobierna, ni con el sistema económico en que vivimos, esos pueden cambiar, pero el valor de Patria permanece.

Ni siquiera podemos decir que la Patria la constituyen las circunstancias de raza, idioma, fe que se practica o cultura recibida de los mayores, porque en estos tiempos nuestra sociedad se ve enriquecida con aportaciones de las diferentes razas, religiones, lenguas y culturas de aquellos con los que nos toca vivir.

Los que tenemos una misma Patria estamos unidos por nuestra historia que se sigue escribiendo día a día, por nuestra cultura que recibe las aportaciones de otras culturas y por el respeto y la tolerancia entre nosotros.

Los niños aprenden a amar a su Patria si los padres de familia los enseñan a conocer y a amar a su país.

En el hogar deben lucirse los signos patrios con orgullo, sobre todo en las fiestas patrias. En la oración familiar, no olvidemos pedir a Dios por nuestra Patria.

Comenta con Facebook