MINUTO X MINUTO

Ceremonia de esponsales



Siguiendo con características del Estilo Clásico, hoy abordaré un tema crucial referente al contenido y que muchas veces genera confusión sobre los elementos que se deben percibir al escuchar las obras de este período.

Como se mencionó anteriormente, el Clasicismo musical era uno de los principales vehículos para transmitir los ideales del movimiento Ilustrado.

Una de las características del Clasicismo, que a veces el público no entiende, es la ausencia de dramatismo en gran parte de la producción y por ende una mayor inclinación hacia el humor y el optimismo. Más allá que los resultados concretos del movimiento Ilustrado fueron una gran cantidad de guerras civiles, el movimiento originalmente tenía una visión de pleno optimismo sobre la realización de sus ideales sobre la libertad, la igualdad y la razón como el elemento central de la filosofía.

El optimismo era fundamental para los Ilustrados, es por ello, que los compositores lo retrataban plenamente en sus obras, que pretendían transmitir ese mensaje, ya que se consideraba que un sentimiento afable y la claridad del discurso musical permitiría una mejor comprensión por parte del público para entender los fundamentos de este pensamiento.

De la mano del optimismo viene el humor, sin duda alguna más allá de los ideales ilustrados, el movimiento era fuertemente crítico, pero los principales representantes del movimiento consideraban inútil hacer una crítica franca en medio del dominio de las monarquías absolutas, de manera que el manejo del humor en el arte, era un vehículo perfecto para disfrazar o confundir el tono crítico, que era sutil para los nobles y perfectamente claro para los distintos estratos sociales.

El humor en su pretexto de ridiculizar situaciones, siempre puede tener mayores libertades que los estilos dramáticos, de manera que era fácil retratar situaciones complejas de la sociedad y resolverlas dentro de la obra felizmente, porque a fin de cuentas todo no es más que un buen chiste, aunque evidentemente el mensaje real era perfectamente entendido.

Si uno observa la producción operística de Mozart, puede darse cuenta que es nimia la cantidad de óperas serias al lado de las óperas bufas, y de hecho las obras más geniales de toda su producción musical sobresalen en el género de la ópera bufa, tal como lo son Las Bodas de Fígaro o el Don Giovanni.

Los compositores destacados del Clasicismo no eran simplemente artistas que empatizaban con el movimiento, por ejemplo, tanto Haydn como Mozart, eran masones y tenían altos grados en sus logias, además de ser reconocidos en su época como grandes intelectuales. De tal manera, que la ópera como el gran género público de la escena y la música, la mezcla del humor y la intervención de las grandes mentes de compositores que a su vez eran Ilustrados, fueron el sistema perfecto para dar a entender esta revolución ideológica a la sociedad de aquel entonces.

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