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LA MESA REDONDA PANAMERICANA Y SUS BECARIOS

En el hombre lo usual es calificar a los sueños como ideales y en las organizaciones como objetivos pero, llámense de un modo o de otro, lo importante es que, bajo cualquier aspecto, todo debe tener un sentido, un propósito de vida.

La Mesa Redonda Panamericana lo tiene. Su objetivo primordial es fomentar el entendimiento y buena voluntad entre los hombres y los países del continente americano. Una buena manera de establecer esta relación, de propiciar la paz, la amistad y la comprensión consiste en adentrarse en su cultura, su historia, costumbres, tradiciones, estableciendo, así, vínculos de conocimiento, de respeto y auténtica fraternidad.

Su acción se proyecta también en el ámbito de la educación. Conciente de su responsabilidad de favorecer condiciones de crecimiento y superación, ha establecido un programa de becas apoyando, así, a jóvenes estudiantes que por limitaciones económicas no pueden dar forma a su anhelo de estudiar, de formarse profesionalmente para lograr un mayor porvenir que, necesariamente, ha de proyectarse en bienestar, no sólo personal sino familiar y social.

Una beca puede traducirse como recurso, herramienta, sostén, todo encaminado a convertir el sueño en realidad, lo que parece imposible en algo que puede alcanzarse. Así lo ha comprendido la M.R.P. y así lo valoran sus becarios, jóvenes que, aparte de obtener beneficio de una aportación económica mensual, saben y sienten que forman parte de un grupo afín que vive las mismas situaciones y que está animado por iguales propósitos y aspiraciones; un grupo en el que, aparte de afirmar su identidad y sentido de pertenencia, recibe también el cariño, interés y preocupación de las integrantes de esta asociación que, por cierto, está celebrando el 60 aniversario de su fundación. Entre las actividades programadas, ha incluido, para este día 11 de junio, un evento con becarios y ex becarios que constará de una ceremonia especial y una comida, oportunidad magnífica para la convivencia, el recuerdo y, sobre todo, para reafirmar el valor del esfuerzo, de la tenacidad y del espíritu solidario teniendo presente, siempre, que el mérito y la satisfacción no existirían si las cosas que valen la pena se lograran fácilmente.

mrp

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