Loading

Les pega la falta de sueño

internet_1Tener contacto con aparatos electrónicos afecta la llamada Higiene del sueño

Son las 00:00 horas y Andrés apaga el Xbox. Se acuesta en la cama con la intención de dormir, pero toma el iPhone. El tiempo vuela en sus manos mientras textea en WhatsApp, ve videos en Vine e imágenes en Instagram.
Le dan las 3 de la mañana y por fin se duerme.
A las 6:30 su mamá trata de despertarlo para ir a la escuela, pero es imposible.
Con regaños y gritos llega tarde al salón donde comienza la “tortura”: sus ojos se cierran y su mente quiere descansar, pero está en clase obligado a concentrarse y aprender. No sólo él está somnoliento, hay otros 3 ó 4 compañeros en la misma situación de Andrés.
Para el profesor ya es común verlos cerrando los ojos, pues sus alumnos son conocidos como “la generación que no duerme”. El 70 por ciento de estos chicos duerme unas 6 horas al día, según un sondeo de De la Riva Group, agencia de mercadotecnia especializada en microtendencias.
“Los muchachos de entre 14 y 17 años disminuyen sus horarios de sueño de entre 6 y 7 horas del total de horas de sueño cuando antes los adolescentes dormían entre un periodo de 9 a 12 horas por día”
“Esto se vio, principalmente, con la llegada de los aparatos electrónicos cada vez más presentes en las recámaras de los muchachos”.

LA PANTALLA NO LOS DEJA DESCANSAR
Con el audio del último video que vieron o las ráfagas de su videojuego de guerra registrados en su mente… así concilian el sueño la mayoría de los menores.
“Ellos siguen pensando en el mundo exterior cuando deberían de estar más tranquilos”, comenta Treviño Welsh, especialista en trastornos por déficit de atención e hiperactividad.
Los impulsos mentales que reciben de los aparatos no dejan que la melatonina, sustancia que induce el sueño, se produzca y fluya para dormir placenteramente.
“Está demostrado que la luz de la pantalla tanto de los teléfonos como de las tabletas electrónicas influye para que la producción de la melatonina no sea de una forma adecuada”, detalla el especialista. “Entonces eso hace que empecemos a tener ojos rojos y que estemos menos atentos en las primeras horas de la mañana”. Cuando la falta de horas de sueño se convierte en trastorno, serán evidentes en el menor los cambios negativos en su actitud como poca concentración, nula retención de conocimientos e irritabilidad.
Lo ideal es que el menor duerma entre 8 y 11 horas diarias, sobre todo en días de escuela.

HIGIENE DEL SUEÑO
¿Sabías que no es recomendable tener aparatos tecnológicos cerca de la cama de los menores?
Una cama despejada es la principal recomendación para la “higiene del sueño”, concepto que la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño atribuye a la sana rutina antes de dormir.
Lo difícil es convencer a los menores de que adquieran buenos hábitos, pues 4 de cada 10 jóvenes de entre 13 y 19 años, encuestados por De la Riva Group, aceptó que no dejará la tecnología por las noches.
“Es prácticamente imposible quitar por completo el medio ambiente, pero entre menos estímulos electrónicos tengamos en la recámara es mejor”, recomienda el neurólogo.

Comenta con Facebook