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El adiós de la dinastía Azcárraga

El pasado jueves 26 de octubre, el diario norteamericano The Wall Street Journal dio a conocer la noticia de que a partir del 1 de enero de 2018, Emilio Azcárraga Jean dejará de ser el presidente ejecutivo (CEO) de Televisa.
El 16 de abril de 1997 el periodista Jacobo Zabludovsky anunció la muerte de Emilio Azcárraga Milmo, dueño de Televisa, desde entonces el imperio quedó en manos de su único hijo varón, Emilio.
Los analistas financieros y los mercados saludaron de manera favorable la decisión, por el hecho de enviar con ese movimiento interno que colocará a Alfonso de Angoitia y a Bernardo Gómez en una posición compartida de presidentes ejecutivos, una clara señal de que la intención de la otrora empresa productora de contenidos audiovisuales en español más importante a nivel mundial, tiene toda la intensión de cambiar en busca de captar la atención de las audiencias más jóvenes y de adaptarse rápidamente a las nuevas exigencias del mercado.
La era de la convergencia tecnológica a nivel mundial significó para Televisa el llegar a una encrucijada. A esto habría que agregar, que en nuestro país las reformas estructurales en el terreno de las telecomunicaciones vinieron a cambiar las reglas del juego y, entre otras cosas, entró un tercer competidor, en este caso Grupo Imagen.
Hoy en día, a decir de las estadísticas, las horas frente al televisor del mexicano promedio se desplomaron. Plataformas como Netflix, y en menor medida ClaroVideo y Youtube han ido creciendo su área de influencia y le han ganado terreno a la televisión abierta. A esto hay que sumar la competencia que representan los canales de los sistemas de paga (Megacable, Sky, DirecTV). Esto ha dado como resultado que los anunciantes, los patrocinadores hayan cambiado sus estrategias de marketing y prefieran anunciar sus productos en internet, a través de los canales de youtube de los más populares youtubers que cuentan a sus seguidores por millones y las tarifas para ellos son mucho más accesibles que el anunciarse en horario estelar en televisión.
Estos cambios que ha impuesto la convergencia tecnológica representan un muy fuerte y hondo cambio de paradigma que repercutirá en nuestra cultura e idiosincrasia. El tema no es menor.
Por más de siete décadas Televisa generó un star system que dio vida a personajes o los estereotipos que la sociedad admiraba o envidiaba. A través de sus melodramas (telenovelas), nos enseñó lo que estaba bien, lo políticamente correcto, a lo que debíamos de aspirar. Señaló lo que estaba mal. En cierta forma, de alguna manera contribuyó a nuestra formación, en algunos casos nos influyó sobre equipos favoritos en los deportes, sobre que refresco tomar, sobre en qué supermercado hacer nuestras compras, qué música escuchar, o hasta para servir de espejo y ver cuáles son las tendencias de la moda.
Será interesante el descubrir lo que les depara a las nuevas generaciones. A los millenials. Sus referentes serán otros completamente diferentes a los que tuvimos las generaciones de más de treinta años.
Las series han desplazado el formato del melodrama tradicional y las nuevas audiencias demandan contenidos más fuertes y más apegados a la realidad. Los líderes de opinión dejarán de ser los personajes respetables y con gran experiencia. Ahora ese rol lo juegan jóvenes que con desenfado y malas palabras confrontan a todo lo establecido.
La salida de Emilio Azcárraga Jean significa el fin de una era y es la muestra más evidente de un enorme cambio de paradigma que tendrá nuestra sociedad. Así de relevante es esa nota.

ladoscuro73@yahoo.com.mx
@ferramirezguz

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