Loading

AMLO: Encuentros y desencuentros

El día de mañana le será entregada la constancia de mayoría que acreditará, de manera oficial, como presidente electo a Andrés Manuel López Obrador. Por lo pronto en los primeros días posteriores a la jornada electoral ha tomado decisiones que han resultado controvertidas.

Conocedor del gran bono en popularidad y aceptación que posee, mismo que fue alimentando durante su campaña electoral, AMLO continúa con su línea de ir colocando temas en la agenda mediática, sin que hasta hace poco hubiera resistencias de consideración por sus aseveraciones o por sus propuestas.

Sin embargo, la decisión de nombrar a Manuel Bartlett como el próximo director de la Comisión Federal de Electricidad ha generado una serie de reacciones, la mayoría adversas, entre propios y extraños. Bartlett encarna el rostro más oscuro de la vida política nacional, que fue el principal motivo del porque los mexicanos se manifestaron mayoritariamente en las urnas por un cambio y por ir en contra del Estado y las instituciones.

El político poblano no solo fue el artífice del episodio conocido como “la caída del sistema” en las elecciones presidenciales de 1988, de su paso como titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), entre otras cosas, a través del órgano censor conocido como la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la SEGOB, dejaron de circular poco más de 50 revistas, entre otras, Alarma! y Valle de Lágrimas; se removió al director de la revista Impacto, Mario Sojo Acosta; murió asesinado el periodista Manuel Buendía, autor de la famosa columna Red Privada del periódico Excélsior. Años más tarde fue detenido como autor intelectual del asesinato, José Antonio Zorrilla Pérez, a la sazón titular de la Dirección Federal de Seguridad y hombre de confianza de Bartlett. A Zorrilla Pérez también se le relaciona con el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena.

Como era de esperarse, la noticia del nombramiento de Bartlett cayó como una bomba entre partidarios de MORENA, como fue el caso de Manuel y Tatiana Clouthier, quienes no ocultaron su molestia.

La segunda decisión controvertida de AMLO fue la de invitar al candidato del PRI a la presidencia, José Antonio Meade. Por un lado, el acto dejó ver un positivo gesto de reconocimiento hacia uno de los contendientes perdedores y hacia quienes votaron por él, en un afán de buscar la conciliación. Sin embargo, las formas no fueron cuidadas y el acto en sí mandó señales encontradas que confundieron y molestaron a los sectores más radicales de MORENA. Recibir a Meade, no en la llamada Casa de Transición, sino en el domicilio particular del tabasqueño, para desayunar, aunado al hecho de la definición que AMLO hizo de Meade: “Es un hombre decente, bueno y honorable”, provocó airados comentarios. No debería de extrañar, toda vez que el próximo presidente de México tiene tiempo de mantener una estrategia de tender puentes con diferentes sectores del país, teniendo siempre un ánimo conciliador.

Estas decisiones sirven de muestra para ir conociendo el personal estilo de gobernar de López Obrador, que ciertamente lo dejó ver ya en su paso como Gobernador de la Ciudad de México, esto es, un liderazgo que no siempre se consensa con gente de su confianza, y un círculo cercano de colaboradores que proyectan no ejercer la confianza para asesorar en forma más eficiente al futuro presidente de México y hacerlo entrar en razón en temas prioritarios como su seguridad personal.

Mañana se hará historia cuando por vez primera una mujer, Janine Otálora, Presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, le otorgue la constancia de mayoría al candidato triunfador de la elección presidencial. Y, a partir de mañana, comenzará de manera oficial la historia como presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador. ¿Iniciará la cuarta transformación? Si no es así, que la nación se lo demande.

ladoscuro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

Comenta con Facebook