MINUTO X MINUTO

AMLO “Le puso el cascabel al gato”


Con la honestidad en la pluma y a fuerza de ser sinceros, tenemos que reconocer que Andrés Manuel López Obrador, sigue marcando la agenda política. Como dice mi compadre Mariano Alvarado, lo que es, es…
AMLO desde que fue jefe de gobierno del entonces DF, aplicó los programas de uniformes escolares gratuitos, las pensiones a los de la tercera edad y apoyo a las madres solteras, entre otros, y el presidente Vicente Fox de ingrata memoria, se le echó encima y lo tildó de populista y mesiánico.
Y a los pocos años el gobierno federal y los de los estados, ya los aplican a nivel nacional, excepto el de las madres solteras.
Ahora, ante el primer temblor del 7 de septiembre, que afectó a Chiapas y Oaxaca, con sorprendentes reflejos que le reconozco al tabasqueño, le gana el tirón a los demás partidos y a los pocos días anunció que, Morena, renunciaba al 20% de sus prerrogativas de campaña para darlo en apoyo a los damnificados.
Para lo cual, dijo, crearía un fideicomiso integrado por intelectuales y artistas de irrefutable honestidad, presidido por la laureada escritora Elena Poniatowska.
Y se le echó encima el INE, secundado por Ciro Gómez Leyva y otros rabiosos corifeos, acusándolo que sería un delito, porque esos recursos estaban etiquetados para la propaganda política… No para ayudar a la gente. Ahora, esa ayuda será un hecho.
Ni hablar, no lo puedo negar, AMLO puso el tema en la mesa y les movió el tapete. Obligó a los principales partidos a fijar una posición que no tenían en su radar. PRI y PAN lo asumen con distintos matices.
Sólo que el PRI propone que lo maneje la SHCP; la corriente calderonista del PAN en el senado, por boca de Javier Lozano y Roberto Gil Zuarth, plantean que se requiere de una reforma constitucional; el disminuido PRD se jaló las vestiduras y acusó que era un oportunismo político de Andrés Manuel, que no procedía ese apoyo a las víctimas.
Pero vino el segundo temblor del pasado 19, que cimbró a la Ciudad de México, al estado de Morelos y Guerrero, que tuvo como epicentro el estado de Puebla, como se dice en el argot del beisbol, AMLO puso más alta la mira y subió la barda.
Y ahora fijó el monto de apoyo al 50% de las participaciones pecuniarias de su partido para ser entregados directamente en apoyos para las víctimas, pero que los manejará dicho Fideicomiso, porque desconfía de la honorabilidad del gobierno para que lo administre Hacienda. Pácatelas.
Pero… ocho días después de la negativa que había hecho el INE a Morena que no podían disponer de esos recursos económicos asignados a su partido para apoyar a los damnificados de los temblores, “porque sería ilegal”, repentinamente, alguna llamada recibió de las alturas y corrigió la plana y ahora que… ¡¡siempre sí se puede!!
Y es que un día antes de la rectificación del INE, Enrique Ochoa, para no quedarse atrás de Andrés Manuel, había anunciado que el PRI cedería un 25% de sus prerrogativas. Algo así como 258 millones de pesos.
Dijeron las redes sociales: “Pos no que no”, “Al PRI no le cuesta nada prescindir del 25% del gasto de campaña, después de todo, tienen la sartén por el mango, con las arcas en sus manos”. Otros dijeron: “Es el efecto AMLO, sólo hasta que vieron que la sociedad irritada también lo exigía, lo tuvieron que aprobar a regañadientes”. Otro Twit dice: “Ahora, ya todos los partidos apoyan a las víctimas, sólo les faltó encabezar la nota: Como dijo AMLO”.
Del “Chico Maravilla”, Ricardo Anaya presidente del PAN, no se sabía nada, guardó silencio por varios días, me supuse estaba sopesando una posición muy elaborada y que la haría pública conjuntamente con los partidos que integran el potencial “Frente ciudadano por el bien de México”, PAN, PRD y MC. Y así fue este fin de semana.
Fueron muy audaces, plantean que los partidos políticos no deben ser subsidiados por el Estado Mexicano, que deben depender de las cuotas de sus agremiados y que están dispuestos a que el 100% de sus prerrogativas se apliquen para las víctimas de los siniestros pasados, pero también exigen al gobierno federal aplique un plan realmente austero, no ficticio, dijeron.
Veremos y diremos si en verdad van en serio, pues inteligentemente avientan la pelota al Poder Legislativo ya que presentarán una Iniciativa de Ley para reformar la Ley electoral para que el Estado no financie a los partidos políticos, la cual pueden desahogar de aquí al 31 de diciembre o el año que entra y a ver si la aprueban. Así que, será el Poder Legislativo el que determine. Quién sabe hasta cuándo.
Yo creo que ahorita las redes sociales y los lamentables sucesos han caldeado mucho los ánimos en la opinión pública y en la clase política que ya entró a una subasta a ver quién ofrece más ayuda, pero obligados porque AMLO “le puso el cascabel al gato” y por la enorme presión social que eso despertó, hay que admitirlo, pero las aguas retomarán el cauce del proceso electoral en marcha.
Habrá recortes eso sí, al desmesurado gasto electoral de las campañas, a los partidos y al INE, pero no creo que de tajo se corte todo el financiamiento del Estado a los partidos en pleno proceso electoral.
Ser priísta, aunque rebelde y crítico, no me impide ser objetivo. Falta por analizar, en detalle, cuál es el esquema que propone Enrique Ochoa, para que lleguen con transparencia los apoyos y que no suceda lo que en 1985, que muchos recursos no llegaron a los afectados, se quedaron en los bolsillos de los funcionarios.
Pienso que AMLO nunca se imaginó todo el avispero que iba a levantar cuando anunció primero, el 20% y luego el 50% de recursos de campaña en apoyo a los damnificados. Era lógico que nadie se quiso quedar rebasado.