MINUTO X MINUTO

Anaya en su laberinto…


Según las encuestadoras el voto ciudadano daría el triunfo a López Obrador, en segundo lugar Anaya y en tercer lugar Meade, lo cierto es que terminaron las precampañas y estas no prendieron hay todavía muchos indecisos, ahora vienen las intercampañas y posteriormente las campañas, ya veremos cómo se comportan los números demoscópicos.
Un dirigente perredista decía preocupado, que tenían que revisar la forma de plantear la campaña de Anaya en el propio PRD porque el exdirigente del PAN no lograba prender entre los simpatizantes del sol azteca. Ponía como ejemplo la campaña de Alejandra Barrales en la Ciudad de México donde, en un par de eventos, uno realizado en la delegación Benito Juárez, la perredista fue recibida por los panistas como uno de los suyos. Cuando Ricardo ha hecho campaña con bases exclusivamente perredistas ha sido recibido, decía, en forma fría.
Anaya es parte de esa dinámica tan especial que han tomado estas campañas donde las lealtades se han perdido y en las cuales las convicciones ideológicas han brillado por su ausencia. La alianza PAN-PRD-MC ha funcionado en el pasado en varias elecciones estatales, pero siempre fue una alianza que se forjó tras una candidatura natural, con personajes que en la mayoría de los casos habían roto antes con el PRI porque habían sido desplazados: así fueron las candidaturas de Rafael Moreno Valle, Malova o Gabino Cué, entre otros. Nunca antes el presidente de uno de los partidos de la coalición había sido aspirante porque ello generaría tensiones muy difíciles de manejar, mucho mayores que el caso de Meade como independiente para la candidatura (y ahí está entre el PRI y el Verde el caso Chiapas para confirmarlo).
La insistencia de Moreno Valle, Margarita Zavala o Miguel Ángel Mancera para que hubiera un proceso interno en el Frente que legitimara la candidatura estaba basada en esa premisa.
Ahora, el Frente está sufriendo por esa decisión. Anaya no amalgama con muchos sectores perredistas, pero también tiene opositores panistas. Ya veremos las reacciones cuando se distribuyan las candidaturas para diputados y senadores. Margarita se salió del PAN y está a punto de ser candidata independiente, lo que le quitará votos a Anaya. Moreno Valle negoció para su esposa la candidatura para gobernadora en Puebla y su propia candidatura como senador. Mancera estableció un mecanismo relativamente abierto para designar candidato en la ciudad vía el PRD y si bien la lucha del Frente con Morena en la CDMX será durísima, por lo menos pueden presentar una opción homogénea y legitimada.
Mientras tanto, Anaya sufre una ola de videos que ponen sobre el tapete su coherencia política: un video en el que habla largamente de las virtudes de José Antonio Meade, otro donde afirma, en una reunión panista, que se extraña al expresidente Calderón y termina afirmando que “estaríamos mejor con Felipe Calderón”, y un tercer video, del debate que mantuvo con Javier Corral, en el que el ahora gobernador de Chihuahua lo acusa, lisa y llanamente de corrupto. Es verdad que estamos hablando de videos de hace cuatro, tres, dos años, pero ¿Meade es menos talentoso y honesto hoy que entonces? ¿Felipe Calderón pasó de ser un expresidente querido y respetado a ser un enemigo? ¿Corral tenía razón entonces o ahora? Hay que aprender a ser respetuoso y coherente, para apoyar o criticar, todo queda registrado.
La cereza en el pastel es la denuncia publicada en Proceso sobre otro mal manejo financiero de Anaya. Como lo que ya había publicado El Universal, son denuncias que tienen verosimilitud y que han tenido una pésima respuesta del candidato del Frente.
¿Cómo va a hacer Anaya para reconstruir su relación con panistas y perredistas antes de que cierre el periodo de registro de los candidatos? ¿Qué sucederá si esas denuncias se acrecientan, si aparecen más videos del pasado muy cercano, si la distancia sigue creciendo con sectores del PRD y del propio PAN? ¿Qué harán los gobernadores panistas y perredistas? ¿Con qué discurso construirá su candidatura Anaya si no puede comprometerse programáticamente y si tiene que dedicar cada vez más tiempo a defenderse? ¿Por qué tendrán que defenderlo a él, en lo personal, panistas y perredistas que quieren utilizar esos recursos en sus propias campañas? Son preguntas legítimas sin respuesta.
Por lo pronto, me imagino que, con su intensidad y proselitismo, el viejo competidor de Anaya, ese panista tan cercano a algunos morenistas y perredistas, Javier Corral, debe sentir y así lo está haciendo notar, que si por alguna causa se cae Anaya él estaría dispuesto a sacrificarse y tomar el relevo. ¿Será?

Comentarios: observatoriociudadano01@gmail.com
Twitter: jparreolatorres
Blog: Juan Pablo Arreola Torres
Facebook: Juan Pablo Arreola Torres