MINUTO X MINUTO

Así somos en Durango


Estamos hasta la madre de los sucesos políticos, nuestro gobierno abre la puerta a altos funcionarios norteamericanos, dizque para negociar, que dicen una cosa y Trump dice otra y no hay ninguna observación diplomática para exigir más precisión y claridad.
En Durango somos muy especiales, somos alacranes en un mismo frasco y cuidado con que alguien se quiera salir porque lo regresamos. Veamos:
Si alguien va a un café con una amiga luego inventan romance tórrido, y no se diga si la invitación es a comer o cenar con ella, el rumor corre raudo y veloz, “tan seria que se ve ella, y lo peor, él es amigo de su esposo, exhibirse así, qué bárbaros”. Lo peor es que quienes más le entran a este tipo de chismes son de una doble moral, hundidos en el lodo hasta el cuello.
Y qué tal cuando un grupo político ve a alguien platicando con una persona de otro grupo, callen boca, le sacan foto, audio y video, lo exhiben y dicen que anda coqueteando con los contrarios, hay que tener cuidado porque es un peligro para el municipio, para el estado, y para el país y hasta inventan que es agente de Trump.
Si a ese mismo individuo se le ve platicando con alguien del grupo que lo señala, para pronto le inventan, véanlo (foto de por medio) está sacando información para dársela al otro grupo y cae sobre el susodicho la persecución, la exclusión y la represión abierta o sutil.
Y qué tal si tienes a un amigo de derecha o de ultraderecha, jijos, no te la acabas, eres informador, oreja, emisario, y en un momento ya eres del Opus Dei o del Santo Oficio y cobras en el Arzobispado.
Si eres democrático o de izquierda y tienes amigos en el PRI, para qué les contamos, estás entregado al sistema, desde cuándo estarás cobrando en el gobierno (cuando estaba en el poder el tricolor) traidor a la clase obrera, desclasado y otras lindezas más.
No participes en una marcha por la libertad sexual, ni tengas amigos homosexuales o lesbianas, ni voltees a verlos siquiera, menos escribas a su favor. ¡Aguas!, porque ya saliste del closet, degenerado, inmoral, cochino, antinatural y bestia. Lo gritan y pregonan con grandes muestras no solo de repudio, también de asquito.
Qué me dicen si vieron a alguien salir de la oficina de un funcionario, más si se trata de un comunicador, callen boca, lo vieron metiéndose el “chayote” a la bolsa de manera cínica y descarada, es vendido y corrupto, es un transa y hasta extorsionador.
Si con muchos esfuerzos compras un carrito, o amplías tu casa, pues ya eres parte del crimen organizado, andas metido en el “ajo”, con razón te visitan camionetas negras último modelo sin placas (aunque en tu vida hayas visto una).
Todos hemos sido víctimas, a cual más, a cual menos, de esta forma muy peculiar de ser de los duranguenses. Lo cierto es que no pasa nada y hay dos formas de reaccionar, la peor es indignarte y hasta reclamar, la más amable es que te dé risa, eso retuerce y le da “chorrillo” a quienes intentan difamar, de todas maneras, qué divertida es la forma peculiar del duranguense, si lo sabemos tomar con humor, cuando no es así, al que le da “chorrillo” es a uno. O no.