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Avanzan Meade, Nuño, Margarita, Anaya, Moreno Valle y AMLO

Francisco Garfias

La elección del pasado 5 de junio en 14 entidades del país movió considerablemente las fichas rumbo a la elección presidencial de 2018. ¿Qué aspirantes ganan? ¿Quiénes retroceden? ¿Cuáles surgen?
Es común denominador que, en el caso del PRI, pierden Manlio Fabio Beltrones y Miguel Osorio. El sonorense carga la factura de haber perdido siete de 12 elecciones de gobernador. Un resultado que ni el Pulpo Paul hubiese previsto.
Al segundo lo impacta el entorno nacional, el “mal humor social” que ha reconocido el presidente Peña.
Con la derrota quedó más que claro el distanciamiento entre el presidente del PRI y el secretario de Gobernación.
Después de la elección escuché decir a un alto jerarca del tricolor que Osorio Chong “quiere arrebatar la candidatura presidencial”.
• En el otrora partidazo avanzan José Antonio Meade y Aurelio Nuño.
Al titular de la Sedesol le beneficia no traer el fierro del PRI. No es militante. Cosa rara: tiene una imagen limpia. Su currículum no lo tiene ninguno de sus potenciales contendientes internos. Ha sido secretario de Estado en tres ocasiones y no ha perdido la sencillez.
Pero si el tricolor hubiese ganado 10-2, la cosa sería a la inversa. No tener la credencial del PRI lo hubiese perjudicado seriamente.
A Nuño le ayuda la mano dura que ha tenido con los maestros de la CNTE, a quienes los medios pintan como vándalos, corruptos, ignorantes, buenos para nada.
Eruviel Ávila se acaba de subir a la contienda. Su prueba de fuego está por venir: las elecciones de gobernador en el Estado de México en 2017.
• No todo lo que le ocurrió al PRI se explica por los gobernadores corruptos o el hartazgo que se vive por la impunidad.
Tampoco por el pleito con la Iglesia por las bodas gays o la propuesta del Ejecutivo para elevar a 28 gramos la posición legal de la mariguana, como se ha querido hacer ver.
En términos de porcentajes, la elección no fue un desastre para el tricolor. El PRI bajó de 33% a 30.5% sus votos en las urnas.
¿Qué falló? Pocos se han fijado en los resultados de los satélites del PRI. El PVEM y el Panal se cayeron a la mitad. En el caso del Verde, rémora del tricolor, sólo salió bien en Cancún.
En la Ciudad de México poco le faltó para desaparecer.
Los votantes ya conocen al Niño Verde, a Arturo Escobar y compañía. Esa imagen no ayuda al partido del tucán. Las multas del INE y el cinismo con el que las enfrentaron, no mejoraron la percepción.
En Nueva Alianza es obvio que los maestros no se movilizaron. En estados como Chihuahua, la caída del Panal fue de casi 80 por ciento.
¿Molestia de los mentores del SNTE con la Reforma Educativa? ¿Mala operación de los dirigentes? Algo ocurrió. Hay que destacar que donde el Panal no se desplomó, como es el caso de Zacatecas, el candidato del PRI ganó.
• En el PAN todos ganan. Es el partido hacia el que, curiosamente, se canalizó el voto de castigo. Hasta Margarita Zavala resultó beneficiada. Y eso que en los últimos tres meses el discurso de la exprimera dama era casi casi “Yo o la derrota”.
El que brinca es Ricardo Anaya. El jefe nacional del PAN se metió de lleno en la carrera por la candidatura presidencial de ese partido. Nunca el azul ha gobernado once estados simultáneamente. Es lo que va a ocurrir.
Otro que dio un paso adelante es Rafael Moreno Valle. No sólo ganó en su estado, sino que ayudó al triunfo en otras entidades. Trae un portafolios de facturas por cobrar.
En la lista de presidenciables del PAN, a pesar de él, se sumó el inefable Javier Corral. Curiosamente tiene más apoyo fuera que dentro del PAN.
Sus principales promotores son los integrantes del Grupo Galileo en el PRD, que comanda Guadalupe Acosta Naranjo.
“Ningún panista, salvo Corral, tiene el perfil que se requiere para lograr el apoyo del PRD. Fue el único candidato que tuvo un respaldo tan plural”, presumió el exdiputado Fernando Belaunzarán.
El gobernador electo de Chihuahua logró una amplia alianza. Lo apoyaron desde Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo hasta Manuel Espino, Gerardo Fernández Noroña, Elena Poniatowska, María Rojo, Julio Hernández, Ricardo Raphael, Gustavo Madero…
• El avance de Andrés Manuel López Obrador, en cambio, fue discreto. Nada que ver con lo que se esperaba. Morena no ganó ninguna gubernatura ni arrasó en la Ciudad de México.
Los votantes inconformes no le dieron su confianza. Inspira temor, sobre todo en la clase media. Observadores respetables comentan que fue un error aliarse públicamente con “los violentos” de la CNTE.
No hay duda de que debe revisar su postura de no hacer alianza con ningún partido. Morena tiene una base sólida, pero no le alcanza. Lo vimos el pasado 5 de junio.
Debe aprovechar la existencia del “club de rogones” del PRD, que encabeza René Bejarano, para jalar el apoyo de los amarillos.
“En su relación con López Obrador, Bejarano es como la mujer maltratada. ¡Pégame, pero no me dejes!”, describe el propio Belaunzarán.

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