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Bullying: Causa o efecto…

Bastante se ha hablado de este problema social, familiar y de educación, incluso ya se reconoció que se carece de datos firmes y no hay una encuesta que refleje hasta dónde ha penetrado. Ya se anunciaron medidas para enfrentarlo y llevará tiempo para sensibilizar a los padres de familia, más si se trata de una familia desintegrada y en desarmonía. También, los maestros deben reaccionar. Veamos más sobre esto.
La violencia que ejercen las niñas, niños y adolescentes fundamentalmente, en entornos escolares, es la cuestión.
El tema es grave y requiere de un diagnóstico preciso y urgente pues no se puede esperar más tiempo antes de que se tenga una radiografía sobre cuáles son las principales causas de la violencia escolar.
En varios espacios de discusión institucional y académica, deberán tomarse con cautela, ya que en su mayoría, se trata de explicaciones en que reducen la problemática a los entornos en los que se dan las interacciones entre estudiantes.
Lo primero que hay que reconocer es el hecho de visualizar de manera prioritaria, con base en los casos que los medios de comunicación han expuesto, lo que lleva a la incapacidad de sopesar y valorar las otras violaciones que en muchos casos podrían ser determinantes de las agresiones que se dan en las escuelas y no solo eso:
1. ¿Cuántos niños, niñas y adolescentes agresores han sido violentados o agredidos en sus hogares? No pueden, no deben dejarse de lado, los estudios donde se evidencia que las personas perpetradoras de violencia la han padecido en sus hogares; estudios sugieren, por ejemplo, que 60 por ciento de las personas que maltratan a sus hijos fueron también víctimas de la violencia durante la niñez.
2. Además, ¿cuántas de las niñas, niños y adolescentes que ejercen violencia entre sus compañeras o compañeros lo realizan como reacción ante la frustración de ser víctimas de acoso y hasta de abuso sexual por parte del personal de sus escuelas?
3. ¿Cuántas de las niñas, niños y adolescentes que agreden a sus compañeras y compañeros han sido ya cooptados por el crimen organizado, o bien, viven en entornos de criminalidad o situaciones graves de de ilegalidad en sus entornos familiares y comunitarios?
4. ¿Cuántas de las niñas, niños y adolescentes que ponen en práctica el maltrato en contra de sus compañeras y compañeros han sido víctimas del delito o viven en condiciones de agresión social permanente, tal y como les ocurre en el transporte público, en los mercados, plazas y calles por las que transitan?
Si el bullying en un fenómeno generalizado, entonces se debe tener la capacidad de desentrañar la complejidad que debe estar operando detrás de esta dura pero clara realidad, pues si la cifra de 60 por ciento de estudiantes agredidos por sus compañeras y compañeros es correcta, entonces debemos estar preguntándonos sobre las causas que han dado pie a tal nivel de fractura en las relaciones y capacidades de convivencia de las y los más jóvenes.
Si de algo podemos estar seguros es que esta problemática va mucho más allá de la ausencia de clases de civismo en las escuelas; se trata de un contexto generalizado de violencia frente al cual estamos obligados a responder eficazmente, porque en ello nos va la posibilidad de una sociedad en paz y en la que todas y todos podemos realizar nuestros proyectos de vida.
En otro orden de ideas, localmente debemos diferenciar entre política educativa y política escolar: Una cosa es cambiar y mejorar las escuelas y otra muy distinta, es perfeccionar la educación. Se ha iniciado o previsto mejorar las escuelas, es un presupuesto ineludible para mejorar la educación. Pero no es lo mismo. Reformar la escuela es mejorar el aula, el maestro, el programa, el sistema, el temario y el calendario. Mejorar la educación es atender el sentido, la finalidad y el destino de la producción profesional. Consideramos que la Reforma Educativa, aunque positiva, es una mera reforma escolar. La Reforma Educativa de fondo se ha postergado. No soy especialista y tengo más preguntas que respuestas, las que no me corresponden a mí sino a los especialistas que atienden a nuestros gobernantes. Eso sí, cuidémonos de contar con expertos que no tengan respuestas o de inventar políticos que no tengan preguntas. Parece que la tarea pendiente es depurar los “comisionados” que ya no podrán cobrar sin trabajar o bueno la beca se les agotará a partir del 2015. Adiós operadores políticos, acarreadores y demás yerbas dañinas a la democracia.

 

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@jparreola
Blog: Juan Pablo Arreola Torres
Facebook: Juan Pablo Arreola Torres

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