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Calderón y Tamaulipas

> LIC. FELIPE CALDERÓN HINOJOSA:
+La pasión es una obsesión positiva. La obsesión es una pasión negativa
Paul Carvel
El día 9 pasado, en su columna Razones, Jorge Fernández Menéndez recordó su entrevista con usted del 28 de junio del 2011, a un año del crimen de Rodolfo Torre, candidato priista a gobernar Tamaulipas, y allí confesó que su gobierno estaba “en falta” por no haber aclarado “el asesinato político más grave” de su administración.
Calderón todavía gobernó un año y cinco meses… En la entrevista agregó a Jorge que la “investigación” “identificó” dos armas “utilizadas” en el crimen, que estaban cargo de un policías municipal de Reynosa otro de Ciudad Mante; una de ellas con reporte de robo, pero no trascendió lo que los investigadores hicieron con esos policías ni si encontraron otras huellas en esas armas, ni si hubo más sospechosos. Todo eso no se investigó, o quedó silenciado…
Si fueron armas de policías municipales las del crimen de Rodolfo Torre, el caso debió ser ventilado en el fuero común tamaulipeco, pero usted ordenó su atracción a la PGR.., ¿Para dejarlo en la historia penal del país como una “falta” de su administración, Don Felipe? ¿Por qué permitió que eso sucediera si, insisto, le sobró tiempo para al menos avanzar más allá de descubrir dos armas que pudieron tener las huellas digitales para llegar hasta el fondo del caso? ¿O este no prosperó por alguna razón diferente? ¿Había algo que fue ocultado? ¿O sirvió para apuntar las sospechas hacia otros personajes, como los ex gobernadores y el que estaba en funciones, que ya su procuradora general Marisela Morales había vinculado al cártel del golfo y/o a los zetas? ¿Por qué, entonces, no se siguió ese camino? Quizá por la razón que enseguida comparto con quienes me hacen el honor de leer estas líneas:
Para el PRI, en general, también fue el asesinato más grave, pero de los sexenios panistas porque, además, Rodolfo Torre fue con mucho el mejor candidato a gobernador priista en lo que corría del siglo, y lo habían matado a mansalva junto con todos sus acompañantes. ¿Quiénes? No se sabía pero ya, proveniente de donde más o menos se intuía, un rumor señaló hacia dentro mismo del priismo, a una semana de la elección, o sea, con el tiempo encima y con la mirada panista codiciosamente puesta en la oportuna muerte de quien habría sido imposible derrotar.
Seguramente usted compartió ese pensamiento. ¿También dictó instrucciones para convertirlo en rumor..?
En ese entorno, el PRI tenía que encontrar una solución por ningún motivo errónea; no solo para ganar, sino para detener el tsunami que se le iba encima.
Por ello, las fuerzas priistas representadas por el gobernador en turno y los ex gobernadores existentes, fueron llamadas a consulta para analizar cuál de los ex precandidatos y algunos más, podría sustituir a Torre. La lista se redujo a dos, si mucho, para escoger al de mejores antecedentes y capacidades y no doy el nombre del primero porque puede estar en espera de la próxima elección. Pero se necesitaba a alguien con otras características que no solo mantuviera la unidad interna, sino que levantara un muro para neutralizar el bombardeo que había ya comenzado.
Fue así como en aquella mesa solo quedó un nombre. Faltaba que su dueño aceptara el ofrecimiento. Se integró una comisión para ir a visitar a Egidio, el hermano de Rodolfo Torre y no les platico cómo se dio esa conversación porque la desconozco, pero ya les di la mayor parte de los elementos que convergieron para recuperar la carrera electoral y nulificar la guerra político-penal que ya venía desde antes, ¿Verdad, don Felipe? Solo agrego hasta aquí el argumento toral:
Si Egidio hubiera creído el rumor sobre el origen intrapriista vinculado con el narco, del crimen de su hermano, no se habría convertido en cómplice aceptando el regalo -del tigre, por cierto…- de la candidatura.
Y Tamaulipas fue oootro estado que usted no logró para el PAN, o mejor, para su camarilla panista, porque con esa designación fue neutralizado todo el poder que venía aplicando contra esa entidad en vez de tomar en serio que su guerra contra el crimen organizado tenía, por mucho, su principal bastión ahí, y usted lo venía rociando sistemáticamente con gasolina:
Los tamaulipecos no olvidan que, para lograr el triunfo de su guerrita en Ciudad Juárez, usted negoció con Washington que cuantos mexicanos indocumentados, delincuentes o no, deportaran, los canalizaran, todos, por las garitas tamaulipecas y así ocurrió a pesar de cuantas peticiones le llegaron pidiéndole cambiar esa decisión, que infestó peor al de por sí nutrido panorama delincuencial tamaulipeco.
Y bien sabe usted que hay mucho más que contar sobre su inquina contra Tamaulipas, pero el espacio es, lamentablemente, finito. Ya habrá otro…

POR CIERTO, HACE 20 DÍAS…
… Aquí le comenté una vez más sobre Antonio Peña Argüelles, este sí involucrado con los zetas al grado de que les lavaba dinero en Estados Unidos, solo que por noviembre de 2011 se quedó con casi cinco millones de dólares y le mataron a su hermano Alfonso… Antonio cruzó la frontera y se entregó a la DEA, que lo encarceló para continuar vivo y le sacó una declaración de que él había sido contacto entre los zetas y Tomás Yarrington… Pero se volvió testigo protegido… El día uno de este mes fue condenado por lavado de dinero, condenado a 30 meses de cárcel pero como la llevaba 26, le adelantaron la libertad y el viernes pasado dejó la cárcel con las prerrogativas que le significa su condición de testigo protegido… Lindas jugadas, ¿Verdad?…
lmendivil@delfos.com.mx, m760531@hotmail.com

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