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Cuando Cárdenas rescató el petróleo

(Primera de dos partes)

Como dijo el pensador irlandés Bernard Shaw “…Muchos se preguntan ¿por qué? Y yo digo ¿por qué no?…”. El 18 de marzo de 1938 el presidente Lázaro Cárdenas escribió una de las páginas más trascendentes de la historia de México. El presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación petrolera. Con ese acto de gobierno Cárdenas reivindicó esa riqueza del subsuelo y del mar patrimonial del territorio mexicano, que nos pertenece por derecho primigenio como Estado soberano que somos desde 1824. Como sabemos, ese prodigioso recurso natural, les fue otorgado a diversas compañías petroleras extranjeras, por la dictadura porfiriana. Pero el pueblo de México se levantó en armas en 1910, convocado por Francisco I. Madero. Se trataba de terminar con la dictadura para establecer un nuevo régimen político en el que las decisiones fundamentales de la nación las tomara el pueblo y no la oligarquía dominante, por eso Madero proclamó el principio político de “Sufragio efectivo. No reelección”. Ya en funciones como presidente de México, Madero fue traicionado vilmente por las facciones conservadoras que se resistían a perder sus privilegios económicos y políticos. Sin embargo, Venustiano Carranza levanto la estafeta de la Revolución en febrero de 1913. Así, enarbolando la bandera del constitucionalismo, Carranza continúo la lucha revolucionaria hasta lograr inscribir en nuestra Constitución Política de 1917 -después de profundos y apasionados debates de los diputados constituyentes- los derechos sociales del pueblo mexicano, en materia económica, educativa y política. Así quedaba legitimado política y jurídicamente el nuevo régimen del estado mexicano. Desde entonces, el pueblo marginal inicio el proceso de su incorporación en la vida productiva de la Nación.

En la década de los años 30’s del siglo XX, en México se inició un proceso de cambio social, como en otras partes del mundo –por ejemplo, en Estados Unidos de América, el presidente Franklin D. Roosevelt en 1933 propuso su política del Nuevo Trato que buscaba terminar con la gran recesión económica potenciando el desarrollo industrial de ese país, fortaleciendo los derechos de los trabajadores y el crecimiento de la clase media de ese país –. En 1934 Lázaro Cárdenas asumió la presidencia de la república, cuyo periodo presidencial, por primera vez fue de seis años; es decir duró hasta 1940. También por primera vez se diseñó un plan sexenal de gobierno. Cárdenas no llegaba al poder presidencial solo por la ambición del poder. Su formación en la lucha revolucionaria en las filas del ejército constitucionalista, había fortalecido sus convicciones sociales. Cárdenas, que venía del pueblo, michoacano por nacimiento y mexicano por destino patrio, asumió con responsabilidad histórica sus compromisos como gobernante de un pueblo que arrastraba muchas adversidades. Por eso su gobierno entrego las tierras a los campesinos cuya propiedad comunal se les había arrebatado durante el porfiriato. También recibieron dotación de tierras mediante la creación de ejidos, aquellos campesinos que habían sido peones de hacienda y que habían abrazado la lucha de las armas durante la revolución mexicana. Todos ellos, entonces tuvieron una parcela para sembrar y alimentar a sus hijos, sin ser humillados. También se crearon colonias agrícolas y ganaderas sobre todo en el norte de la república. Se privilegió la pequeña propiedad por sobre los latifundios. Cabe destacar también, que la clase obrera protagonizo un activismo organizativo inusitado y se constituyó como un factor importante de nuestro desarrollo económico junto a la naciente clase empresarial mexicana.

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