MINUTO X MINUTO

“Del plato a la boca a veces se cae la sopa”


La decisión de el Alcalde José Ramón Enríquez de aceptar la candidatura a la senaduría por Movimiento Ciudadano (MC) como primer lugar de la formula nos parece interesante. Nuestra percepción es que El Galeno no ha perdido fuerza político-electoral pese a que el fenómeno es que quienes llegan a ocupar un espacio por la vida electoral se van debilitando hasta tener escenarios adversos, hasta hoy no es el caso de Enríquez Herrera.
Su candidatura logra integrar una importante alianza. El Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Durango y quizá en el país, es mas membrete que partido, no obstante la marca cuenta, Enríquez con su alianza se fortalece. La decisión de José Ramón Enríquez también manda un mensaje de autonomía, no se condiciona y ni supedita, esto le evitó entrar a un desgaste interno con los cuadros y grupos panistas y mantiene una relación que lo fortalece, a la vez que no se ata a compromisos internos, no obstante, un segundo lugar en su formula deberá a ser para un o una panista.
La candidatura de Enríquez en estos escenarios se ve más autónoma, pero sin crear fricciones, lo cual también lo hace que se desarticulen fuerzas opositoras duras, es un candidato de consenso lo cual se agrega a sus fortalezas.
Patricia Flores, Rosario Castro, Claudia Hernández, Gina Campuzano, velan armas buscando el segundo lugar en la fórmula para la candidatura a la senaduría, ahí si están pujando fuerte los grupos internos del PAN y –dicen- quien decidirá por el liderazgo político que tiene será el Gobernador José Aispuro.
El escenario no se ve de mucho riesgo para Enríquez, el PRI debería ser su fuerza opositora más seria, pero aún falta saber cómo saldrá de la contienda interna. Todo hace suponer que el Comité Directivo Estatal o la Dirección Nacional impongan candidaturas, esto solo en apariencia creará aceptación, pero no vemos liderazgos que creen la disciplina tradicional a las decisiones que se tomen.
El Presidente del CDE del PRI Enrique Benitez fue desarticulado, calló la voz opositora y el PRI deja de ser un partido de oposición para entrar a una nebulosa política temerosa de confrontarse, los grupos no se disciplinan ante nadie pero no asoman la cabeza. Hay pretensos a candidatura que se insinúan con muchas precauciones. Esto hace que socialmente el PRI este fuera de una real competencia cuando menos hasta ahora, dejando la iniciativa a la alianza que postula a Enríquez Herrera.
Como suele suceder en un partido debilitado como el PRI, con dirigentes sin fuerza interna, sin que haya liderazgos con capacidad de conciliación de grupos, con escenarios nacionales adversos, sin estrategias audaces, sin posibilidades para crear deslindes con el presidente Peña Nieto, el panorama político no es alentador.
No obstante, hay que admitir, que aún no inician las campañas formales, con candidaturas, las negociaciones están cocinando candidaturas, puede en algunos casos fortalecer a los partidos, en otras entrarán a situaciones de debilidad, si bien el escenario local es favorable para el Doctor Enríquez, la confianza lo puede afectar, hoy más que nunca camina en terreno minado porque no hay que olvidar que “del planto a la boca, a veces se cae la sopa”. O no.