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Don Armando, un gobernador urbanista

Cada uno de los gobernadores ha sido bautizado por su pueblo de distinta manera, en los últimos cincuenta años de nuestra historia contemporánea: así, a Enrique Dupré Ceniceros se le calificó como el del 400 Aniversario, el mandatario populachero y sencillote, su parteaguas fue el movimiento estudiantil de 1966 del Cerro de Mercado y la Plaza IV Centenario; a Ángel Rodríguez Solórzano, como el gobernante de la austeridad y la sobriedad, que rayaba en la humildad; a Alejandro Páez Urquidi, como el gobernador de gran visión que sentó las bases del desarrollo de Durango.

A Héctor Mayagoitia, el gobernador de la conciliación política, científico que colocó a Durango en la reserva de la biosfera, conocido como el Gobernador de Las Quebradas, el gobernador que le dio estabilidad política a Durango como un mandatario incluyente, el que llevó infraestructura educativa por todos los rincones de Durango.

A Salvador Gámiz, como el gobernador de las madrugadas, porque gobernaba hasta altas horas de la noche y recomenzaba antes de que amaneciera, alargando sus nueve meses de interinato. A Armando del Casillo, merecidamente el gobernador urbanista porque cumplió su sueño de dejar muy iniciado el Durango urbanizado, como lo desmenuzaremos en detalle más adelante.

Así, a José Ramírez Gamero se le recuerda con sus visionarios programas de “Agua para Todos” y “Deporte para Todos”, con la utilización pionera del rescate de los espacios públicos, y es recordado también por su anfitrionía de excelencia de la visita de su Santidad Juan Pablo II.

A Maximiliano Silerio Esparza, como el gobernador caminero y su solidaridad sin precedente a los productores del campo, haciendo suya en los hechos aquella máxima de uno de sus dirigentes nacionales que le precedieron en la CNC y amigo suyo, Alfredo V. Bonfil, muerto en trágico accidente aéreo en el gobierno de Luis Echeverría: “qué sólo queden los caminos sin sembrar”. A MSE le tocó, por cierto, pagar gran parte de la deuda por la Autopista que había construido Salinas de Gortari, en un esquema crediticio para el gobierno de JRG, logrando Silerio le condonara la deuda Ernesto Zedillo, después de tres años de esa pesada carga.

La huella que dejó Ángel Sergio Guerrero Mier fue honda, a pesar de haber gobernado en el contexto de un gobierno federal de oposición presidido por Vicente Fox. Fue precursor de la Súper Carretera a Mazatlán y el Distribuidor Vial, construyó el edificio de la Procuraduría de Justicia en el Estado, el Centro Penitenciario de Guadalupe Victoria, y con el entusiasmo de Margarita García, su esposa, el Centro de Cancerología y la edificación del centro de Rehabilitación contra las drogas Misión Korian. Y otras muchas obras que ya se describen en otros libros en que se escribe la historia gubernamental de cada uno de ellos.

De Ismael Hernández Deras es una historia política de un personaje que todavía no termina. Calificado por sus gobernados aprobatoriamente, la prueba es que dos años después de su mandato lo eligió el electorado senador de la República.

Pero sólo citaremos algunas de sus obras más relevantes: es considerado otro gran modernizador de nuestra ciudad, con muchas obras como haber logrado permear en el ánimo del presidente Fox para, con mil dificultades, continuar con la Súper Carretera a Mazatlán, El Par Vial, la restauración de “Las Cuchillas” y ampliación de la Calzada Domingo Arrieta y Boulevard Dolores del Río, “El Bebeleche” y el Teleférico, haber iniciado el Periférico de la ciudad. El Túnel de Minería”, la reconversión de la infraestructura del ex internado Juana Villalobos en el Centro de Convenciones Bicentenario, la pavimentación de la totalidad de la Av. Felipe Pescador, la ampliación de la Av. Luis Donaldo Colosio, el remozamiento de Las Alamedas y muchos etcéteras que habrán de recoger los historiadores en su momento.

¿Por qué es llamado Armando del Castillo Franco, en este libro como el Gobernador Urbanista? Por esto, porque, preocupado por el crecimiento de nuestro estado, puso especial interés en la elaboración de las Cartas Síntesis de los municipios y el Plan Director de la Ciudad de Durango, que contempló en su primer etapa la construcción de los bulevares y Ejes Viales, el boulevard Dolores del Rio, Domingo Arrieta, Armando del Castillo Franco, Boulevard de la Juventud y Avenida Canelas; se reencarpetaron 250 mil m2 en colonias como el Barrio de Tierra Blanca, Col. Guillermina y otras más; la salida a Parral para dar acceso al panteón Los Sabinos, que fue una de sus obras e industrias establecidas.

Continuará…

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