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“Durango, suma de esfuerzos y grandes voluntades”

Saludo con afecto a mis fieles televidentes de “España TV”, y lectores de “Victoria de Durango”. 
Estamos justamente a dos días del inicio de la Feria Nacional de Durango 2016, dentro del marco del 453 Aniversario de la fundación de nuestra ciudad capital. Por ese motivo, me parece muy importante destacar la labor de personajes, que en su momento han tenido la responsabilidad de dirigir los destinos de Durango, y con ello, el mérito de escribir las páginas de la historia de nuestra entidad en su desarrollo cronológico. Mi trabajo profesional como conductor de radio y televisión a lo largo de más de tres décadas, me ha dado la oportunidad de convivir muy de cerca con escritores, historiadores e investigadores, cuya obra me ha motivado día a día, para reconocer el mérito de cada una de las acciones, que hoy han convertido a nuestro Estado, en un referente histórico en vías de desarrollo. Por ello, es fundamental que las nuevas generaciones, conozcan dicho proceso. Iniciamos, con el Gobierno del Gral. Elpidio G. Velázquez, en cuya administración (1940-1944), se edificó el Monumento a la Bandera, situado en la antigua cantera del Cerro de los Remedios, cuya obra estuvo a cargo del Ing. Jesús Zubiria, y del maestro Santiago López. 
Igualmente, en ésta administración, se planeó la extensión de la ciudad hacia el oriente, para lo cual se amplió la calle de Leyva, cuyo nombre se cambió por el de Felipe Pescador; también se ensanchó la calle Libertad, y se arreglaron las salidas de la Ciudad hacia Torreón y México. Esto permitió la creación de la colonia Nueva Vizcaya, cuyas calles llevan el nombre de los españoles que participaron en la fundación de Durango y en pasajes posteriores. También, en ésta administración del Gobernador Elpidio G. Velázquez, el Parque Revolución cambió de nombre, por el de Parque Guadiana como actualmente lo conocemos. Posteriormente, el gobernador José Ramón Valdez, en su periodo (1947-1950), llevó a cabo la ampliación de la Avenida 20 de Noviembre en su tramo de Pasteur hacia el oriente, quedando con una longitud de 23 metros de ancho. La calle Felipe Pescador, se convirtió en el principal acceso de la ciudad, por lo que fue objeto de importantes trabajos de infraestructura urbana, y se edificó el monumento al Gral. Guadalupe Victoria, siguiendo un diseño del Arq. Salvador Roncal, y del Maestro Francisco Montoya de la Cruz. 
También se mejoró el alumbrado público de la ciudad, mediante la colocación de focos de 100 watts en las esquinas. Fue también en éste gobierno de José Ramón Valdez, en el que se realizaron importantes obras de remodelación de la Plaza, que volvió a tomar el nombre de Plaza de Armas, y se construyó el actual kiosko de cantera rosada que diseño el Arq. Francisco Gómez Palacio en 1950, y varios espejos de agua en su entorno. En ésta administración, también se terminó la obra del Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, acontecimiento que aprovechó la Iglesia Católica para organizar el Congreso Eucarístico Diocesano en 1947. Estuvieron a cargo de éstas obras, los Maestros Mariano Chacón y Félix Alcázar. El gobernador José Ramón Valdez le dio un gran impulso a la educación con las escuelas: uno, Elena Centeno, cuatro, la Dieciséis, Rafael Herrera, José Ramón Valdez, y Guadalupe Revilla. Y por supuesto la joya de la corona, la inauguración del glorioso Instituto Tecnológico de Durango, el 2 de agosto de 1948.    
Y pasando a otra etapa histórica en la vida de nuestra entidad federativa: en el gobierno del Lic. Enrique Torres Sánchez (1950-1956), se inauguró una obra fundamental para el desarrollo de Durango, como fue, la carretera Panamericana (Nacional 45), que conectaba al norte con Ciudad Juárez, Chihuahua., y al sur con la Ciudad de México. Dicha carretera sirvió de marco para la famosa carretera Panamericana de importancia continental (la cual ha resurgido en nuestros días), en la que destacó el piloto argentino Juan Manuel Fangio. En la administración de Torres Sánchez, también, se levantó la cortina de la Presa Peña del Águila para captar las aguas del Río La Sauceda. Se construyó la Ciudad Deportiva con sus estadios de futbol, softbol, frontones, y campo de béisbol. En éste periodo, nacieron las colonias: Refugio, Juan de la Barrera, Burócrata, Del Maestro, e Hipódromo. Se abrieron también las calles de: Cuauhtémoc, Laureano Roncal y Progreso; y se pavimentó El Calvario. Además se instaló el primer semáforo de la ciudad.  Se le dio un nuevo trazo a la carretera a la Ferrería, en cuyos linderos se estableció el Club Campestre de Durango en 1955. 
En el aspecto cultural, se creó la Orquesta Sinfónica del Estado, se reinauguró el Teatro Principal Ricardo Castro, se construyó el Cine Alameda, y se instaló el Comité Pro Asilo de Ancianos. Otro aspecto cultural relevante en dicha administración, fueron los murales que el Maestro Francisco Montoya de la Cruz, pintó en el segundo piso de Palacio de Gobierno (hoy Museo Francisco Villa), Palacio Municipal (hoy Museo de la Ciudad), Casa del Campesino, Escuela Normal del Estado (hoy ByCENED), Posada Durán, y Edificio Packard, donde plasmó pasajes de la Historia de Durango, la modernidad Alemanista y las luchas reivindicatoria del proletariado, en los que puede verse la influencia de los bosquejos y diseños de su padre Benigno Montoya, que el Maestro vio durante su infancia. En esos años, destacó también en Durango, un grupo de canteros que recogieron la escuela del Maestro Montoya. Entre ellos: Luis Parra, Ángel Gómez, Antonio López, Luis Castañeda, Paco Villa, y Andrés López quien labró la estatua del Gral. Guadalupe Victoria en la Presa, esculpió el escudo de Durango que se encuentra en la portada del antiguo Sagrario, y el altar de San Mateo en Catedral.  
 Así pues, Roma no se hizo en un día, y por supuesto Durango tampoco. Ha sido gracias al trabajo perseverante y tenaz de grandes hombres y mujeres. Gracias y enhorabuena.

(gustavonevarez28@hotmail.com)

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