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El árbol que da moras del Presidente

Hay debate entre quienes aseguran que las conferencias mañaneras del Presidente López son un stand up y quienes sostienen que son una homilía.

Los primeros dicen que el ejercicio está hecho para mantener la popularidad del mandatario, para fijar la agenda pública y completar la fórmula de panem et circenses en que se basan las políticas de la Cuarta Transformación.

Los segundos ven en el ejercicio de comunicación presidencial, una forma de predicar o mejor dicho de pontificar los principios y normas que deben regir esta nueva época bajo la regencia de un profeta, mesías y redentor.

Del programa Aló Presidente estelarizado por Andrés Manuel todas las mañanas de la última semana, destacan varios elementos que muestran cómo los sermones matutinos se han encaminado a esquematizar y delinear esa nueva moral que ha comenzado a imperar. Desde el púlpito de Palacio Nacional se ha decretado que la corrupción ya terminó y se han marcado directrices para entender lo que debe ser legal y lo que es moral, por aquello de que las cosas ya no son lo que solían ser. Hay un nuevo catecismo que se va redactando cada mañana.

Cuates

Y de las mañaneras hay que retomar para entender, que antes era inmoral y reprochable que cualquier gobierno cambiara la ley para favorecer a sus cuates; pero ahora se puede modificar un ordenamiento legal para beneficiar a un personaje específico, sin ningún rubor, pero ahora eso ya no es inmoral; y una vez que se ha cambiado ya es legal. Y dirán que la ley era injusta y la modificación necesaria; pero la inmoralidad antes de la 4T era la legislación con dedicatoria, independientemente de su pertinencia.

Reformas

Hace mucho se arenga que las reformas logradas por la anterior administración con el consenso de todos los partidos son “neoliberales” y por lo tanto son inmorales; no les ha importado, no entienden que la reforma educativa fue un enorme avance en beneficio de los niños del país; que la reforma en telecomunicaciones ha sido de extraordinario beneficio para dotar de comunicación accesible y barata hasta a los más pobres; que la reforma energética es la que le da viabilidad a empresas como la CFE y Pemex; pero en vez de mejorarlas o perfeccionarlas, deciden hacerlas ilegales, es decir derogarlas, porque en el catecismo lopista son inmorales. El colmo en cuanto a la Reforma Energética es que ahora de un plumazo cancelan proyectos de energía limpia porque no entienden para que sirven esos “ventiladores” como le llama AMLO a los aerogeneradores y se han propuesto impulsar la generación de electricidad quemando combustóleo; y construir una innecesaria refinería en un lugar inadecuado, sólo por citar un par de ejemplos. Mientras que en la educativa, ahora hasta se atreven a negar que los de la CNTE han sido sus aliados; haga usted el refabrón cabor, como diría el maestro Catón.

Despidos

Pueden recortar sueldos, en contra de lo que marca la ley y pueden despedir trabajadores sin respetarles sus derechos, con indemnizaciones no solo ilegales, sino absurdas e insultantes, pero para ellos, los defensores y beneficiarios de la 4T eso no es inmoral, porque creen que están despidiendo a burócratas y lo más probable, para ellos, es que eran corruptos.

Presiones

Durante años fue criticable, por inmoral, que desde el poder ejecutivo se interviniera ante ministros, jueces o magistrados para sacarles sentencias a modo; pero ahora pueden hacerlo porque “en el gobierno ya no hay corruptos”. 

Nepotismo

Y también antes era inmoral el nepotismo, el amiguismo y el influyentismo, pero ahora el presidente puede proponer como ministras a sus fans, morenistas militantes o a la esposa de su contratista favorito; ahora a eso ya no se le llama corrupción.

Contratos

Y basta con que lo mande el supremo líder para que se hagan contratos multimillonarios, sin licitación y con extranjeros, sin tomar en cuenta a posibles proveedores nacionales; pero esos contratos no son ilegales ni son inmorales únicamente porque él tiene la conciencia tranquila. Y si las pipas que compraron no cumplen con las normas oficiales, basadas en parámetros internacionales, les basta con un decreto para autorizarlas y asunto arreglado.

¡Madres!

Con absoluta tranquilidad les quitan a cientos de miles de madres trabajadoras un servicio, el de las estancias infantiles. Dicen que no les afecta porque les seguirán dando el dinero; mentira por donde se le vea; pero eso para AMLO, sus secuaces y sus admiradores no es inmoral, sólo porque es legal.

Prensa

Pero cuando un periódico publica verdades incómodas, como que son más muertos que los que dicen o que a la titular de la Segob “se le olvidó” declarar un departamento en Houston; entonces azuza a la jauría contra el medio porque aunque haga lo que debe hacer y sea legal y moral; se le debe acusar del pecado de incomodar al gobernante y de no dejarlo trabajar en paz.

¿Cambio?

La moral, en la Cuarta Transformación, sigue siendo un árbol que da moras. El “cambio verdadero” ha consistido en llamar con otro nombre a las mismas prácticas y los mismos vicios de los peores momentos de la historia política mexicana.

Twitter: @MCervantesM

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