Loading

El debate sobre la reforma educativa

El debate inició cuando el gobierno de Peña Nieto hizo la reforma administrativa y engañó diciendo que era reforma educativa. Los maestros de México fueron insultados de manera grosera por el Gobierno Federal, al condicionarlos a aprobar  evaluaciones  para darles trabajo, sin hacer un propuesta de contenido, ni cultural, ni regional, ni de historia sociológica y antropológica de las regiones magisteriales.

Se puso en tela de duda la formación académica de los maestros, que no dudamos  tenga deficiencias, como toda la educación en México, pero deficiencias que en el ejercicio profesional se superan, también en el proceso de permanente capacitación que tienen los maestros de México.

Al maestro se le minimizó su experiencia y formación académica, también las escuelas formadoras de mentores fueron agredidas en su función de generadoras de profesionales de la enseñanza. 

La CNTE fue la única que defendió la integridad de los maestros, oponiéndose de manera radical a la mal llamada reforma educativa. Quizá no se haya coincidido con su estrategia, pero no se puede negar que fue el destacamento magisterial que enfrentó y confrontó al Estado.

En muchos casos la respuesta del gobierno fue violenta, agredidos, golpeados, sometidos a campañas intensas de desprestigio, algunos fueron remitidos a cárceles de alta seguridad como delincuentes peligrosos.

Hoy, el debate sobre la reforma educativa se mantiene vivo, el Presidente López Obrador hace un planteamiento, ya no evaluaciones magisteriales. El destacamento de la CNTE se repliega para analizar, la SNTE, durante décadas brazo político del gobierno, se mantiene en silencio, muy poco maneja alternativas propias, se sujeta a las decisiones  del gobierno, de hecho el SNTE no es un agente de cambio en el magisterio.

Para nadie es un secreto que en la CNTE existen grupos radicalizados que provienen de Oaxaca, Guerrero, algunos de Michoacán y del Estado y Ciudad de México. Su radicalismo no es gratuito, han estado ligados a grupos urbanos en reivindicación de sus derechos, y  campesinos en lucha por sus tierras. Los maestros más radicales traen una historia de rebeldía histórica,  de ser testigos de duras represiones contra campesinos y sus familias.

Los maestros de estos estados han visto muy de cerca la ferocidad del gobierno que se abalanza contra las comunidades.

Estos maestros son testigos de la ferocidad e intolerancia del gobierno, han visto la formación de guardias blancas creadas tanto por terratenientes, como por  gobernadores para matar a los campesinos que reivindican sus derechos agrarios y no se someten a las decisiones que los afectan.

Por eso, independientemente de los acuerdos a los que llegue el Gobierno Federal con la CNTE, independientemente de avances y estancamientos, de coincidencias y divergencias, el diálogo no se debe suspender, el diálogo con los maestros es el mecanismo fundamental para seguir encontrando soluciones, aunque dadas las características de ese radicalismo que tiene su genética en la intolerancia represiva del mismo gobierno, se tengan que hacer altos en el camino. O no.

Comenta con Facebook