Loading

El desdén a la Constitución en la 4T

Muchas críticas giran en torno al gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Que si se equivoca, que si no toma las decisiones de manera adecuada, que si el asistencialismo atroz nos está llevando a la deriva, etc.

Sin embargo, casi nadie ha reparado en el menosprecio que el Señor Presidente de la República ha demostrado a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y lo peor, es que nadie dice nada al respecto, ni la Corte como Tribunal Supremo, encargado de velar por la protección a la Ley Máxima, ni los estudiosos y especialistas del derecho constitucional, que por cierto pululan en nuestra entidad federativa. Veamos por qué digo esto:

En primer lugar, no debemos olvidar el memorándum que emitió el titular del Poder Ejecutivo Federal, en donde pidió a sus funcionarios no aplicar la reforma educativa en el tema de la evaluación a los docentes. En ese entonces, el soporte de la reforma en materia educativa se encontraba en el Artículo 3º Constitucional, de manera que López Obrador dio la instrucción de no aplicar la Constitución.

El otro acontecimiento anticonstitucional fue en el marco de la celebración del triunfo de AMLO, cuando ordenó a través de la Secretaría de Gobernación que se transmitiera en cadena nacional su festejo en el Zócalo de la Ciudad de México. 

Pareciera que en la 4T desconocen que el 134 Constitucional, prohíbe el uso de la propaganda gubernamental y de los tiempos oficiales del Estado en promover la imagen de los servidores públicos; solamente estos pueden aparecer con motivo de la presentación de sus informes anuales de actividades y en este caso, no se trataba del primer año de mandato de López Obrador, sino el primer aniversario de su triunfo en las urnas.

El caso más reciente, la vejación al Estado Laico, con la intervención de las Iglesias Evangélicas para distribuir los ejemplares de la Cartilla Moral. A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César, dice El Evangelio; que es lo mismo a la Separación Estado-Iglesia, por la que tanto luchó Benito Juárez García.

Ya ni qué decir del caso de Marcelo Ebrard, que invade funciones de otras secretarías, violentando todo principio de la administración pública federal, y peor aún, el desinterés por el nuevo paradigma de los de derechos humanos, que lo vemos con el mutis que ha hecho el Gobierno Mexicano ante la crisis de respeto a los derechos fundamentales que se vive en Venezuela, así como la oprobiosa respuesta de la secretaria del Bienestar a la recomendación que le giró la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en torno a la cancelación del programa de las Estancias Infantiles.

Con este desdén a la Constitución Política, me queda claro que en un corto plazo, se le dará prioridad, respeto, obediencia a la Constitución Moral, que como bien dijo Hermann Linden en su columna publicada el pasado martes en un rotativo diminuto de la localidad, la cartilla de Alfonso Reyes, es como el anteproyecto de la Carta Magna Moral y no es remota la idea, de que a mano alzada, sea la que cobre vigencia y sea la norma suprema en México durante el régimen de la 4T.

Comenta con Facebook