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El movimiento del cerro del mercado no es la anécdota, es el sueño truncado

El movimiento del cerro del mercado llegó a la edad adulta, araña la ancianidad, un movimiento traumático para la sociedad toda y que marca el declive de la imagen del estudiante duranguense quien pagó los platos rotos.
Los interese se entrecruzaron, aún se discute la manipulación de que la comunidad estudiantil fue manipulada por quienes pretendía parar vedas y conseguir concesiones. Fue un movimiento emocional que tenía tras de sí una motivación social aún incumplida, la de ver un Durango industrializado.
En ese movimiento se terminaron ilusiones, también se acabo una generación de estudiantes universitarios de gran liderazgo, los estudiantes que hacían estremecer a la ciudadanía que pegada a sus radios los escuchaba en los concursos de oratoria, la voz gallarda, de impecable dicción y gran cultura, de Jorge Contreras Casas “el Wastle”, un hombre que a pesar de sus problemas con la vista, sigue siendo lúcida e inteligente, con el que hay que fundamentar para debatir y que independientemente de preferencias solo el Doctor Enríquez se acordó de él y le pidió que diera el discurso de inicio de campaña.
No lo conocí como orador universitario, pero si escuché a otros que posteriormente serían parte de los dirigentes estudiantiles del movimiento del cerro del mercado. Yo salía de la escuela Guadalupe Victoria y me iba al edificio central de la UJED a verlos en esas históricas justas de la palabra, del conocimiento y la cultura.
Ciertamente no entendía contenidos, pero me gustaba verlos, meterme entre la gente y escuchar sus comentarios, saber que estaba en un evento que se transmitía por radio. Con los años algunos de esos jóvenes brillantes sería mis amigos como: Roberto Aguilar Vera, Rubén Vargas Quiñones.
Así surgió la toma del cerro del mercado, dicen que fue una puntada, ocurrencia de estudiantes osados, quizá, pero lo cierto es que estremeció todo el estado bajo la demanda de que se instalara una fundidora que aprovechara el fierro del cerro del mercado en beneficio de los duranguenses, todo terminó en nada.
Hoy los candidatos no se acordaron del los cincuentas años del movimientos del cerro del Mercado porque quizá ignoran el proceso histórico de Durango, la grilla no les permite ni leer las leyendas del maestro Losoya Cigarroa. Los señores que aspiran al poder no han hecho referencia a este movimiento que ha sido sin duda el que concentró el sueño de los duranguenses, tener un estado con industrias, con empleos, con vida digna para los trabajadores, con oportunidades para los estudiantes, con futuro para nuestros hijos.
En cincuenta años ha habido poco más de ocho gobernadores y el sueño no ha llegado, ni siquiera un proyecto para que haya un modelo académico para que los jóvenes hablen otro idioma.
Hace unos días en el Gobierno Abierto tuvimos una reunión con líderes de las diversas cámaras y consejos empresariales, la reunión era para conocer la propuesta de una encuesta a fin de conocer algunos aspectos laborales y de empleo que sustente un ejercicio que presentaremos en agosto al INAI.
Yo comenté que como se van a generar empleos para grandes industrias si no tenemos cultura laboral, la cual se construye no por arte de magia, ni siquiera con la instalación de grandes fábricas, la cultura laboral es un gran edificio que se levanta en décadas y se basa en el amor al trabajo y a la empresa, construye nuevo entramado social y familiar, se generan nuevas relaciones humanas y se crean niveles de calidad desde el nivel profesional hasta el obrero.
Hace cincuenta años ese fue el sueño, empezar a construir el modelo que insertara a nuestro estado en el concierto industrial nacional, el único que tuvo esa visión fue Alejandro Páez Urquidi y lo quisimos sacar del gobierno, en el movimiento que liquidó el poco empuje de una sociedad que se aferraba a sus estudiantes para que la defendieran.
A cincuenta años del movimiento del cerro del mercado solo hemos avanzado en discursos, no soy pesimista, me bastó escuchar a los líderes empresariales para reafirmar que los proyectos se plantean desde el punto de vista propagandístico pero no resisten el análisis específico, son planteamientos de una generalidad absoluta, y no lo digo por algún candidato en especial, lo digo por todos, se encargan de construir castillos con cimientos de arena.
Ya nos parece escuchar los mismos argumentos del Gobierno Federal cuando detuvo la construcción de una refinería por la que se pelearon varios estados y quedo en nada, así estaremos porque no hay una prospectiva económica, ni comercial, ni competitiva, ni profesional, ni un análisis global. En un estado en donde nuestros profesionistas no hablan el 70% de ingles requerido y cuando lo hablan, es el Ingles cotidiano, y menos del 30% del inglés técnico para consultar manuales. Me acusarán de aguafiestas, de pesimista y de muchas cosas, quizá sean ciertas, pero no me convenzan a mí, convenzan a los empresarios con los que no se tuvieron verdaderas mesas de trabajo para discutir sus planes, ello son los que saben non ustedes candidatos sabe lo todo que no saben que es pagar una nómina, yo soy solo un ciudadano de los que pagan las consecuencias
El movimiento del cerro del marcado no es la anécdota, es el sueño truncado de un pueblo que se alzó para luchar, a la vuelta de los años, el sueño que se ha convertido en pesadilla. O no.

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