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El síndrome de Juan Charrasqueado…

confidencialLa venganza solo es dulce para aquellos a los que el rencor les ha tergiversado
el gusto.
Jaime Tenorio Valenzuela

Tenía, quizá, unos 13 años de edad, cuando un medio día a la hora de la siesta, allá Durango capital y en plena Plaza de Armas, pude haber logrado que me hicieran un corrido por morir, como quedé, entre el fuego en manos de dos sujetos que ahí se encontraron, ellos y sus rencillas, y sacaron sus armas…
Corrí a protegerme tras un arbotante y sí, pero de un solo lado; y comenzó la temblorina escuchando las mentadas de madre a una distancia de unos.., 30 metros de distancia se lanzaban cuando, de pronto, oí a mis espaldas otro grito, pero jamás vi quién lo produjo:
¡¡Dejen pasar al chamaco..!!
Y sin pensarlo más salí a toda carrera a por donde había llegado a la Plaza, sin para hasta mi casa ni oír y menos pensar en disparos.
Tierra norteña, en Durango era vieja la cultura del corrido y yo me los sabía todos, pero siempre mi preferido fue el de Juan Charrasqueado, quien se murió por bravucón pero en el fondo también porque alguna rencilla tenía el mando de su dedo gatillero…
Eso ocurrió sobre la mitad de la década de los mil novecientos cincuentas; pero estamos casi a la mitad de la década de los dos mil diez y las muertes y matanzas por rencillas todavía no desaparecen de México…
Platicaba de eso anteayer, con un hombre sabio y conocedor de la vida, negocios, recursos naturales y malos hábitos de Michoacán, quien luego yo pronunciar la palabra “rencillas”, me respondió que nunca estas van solas y por lo general les acompañan cuestiones de dinero:
-… Y en Michoacán el dinero se manifiesta, principalmente, a través de tres factores que son el aguacate, el limón o las drogas…
De manera que si quiere usted desentrañar, comisionado Castillo, toda, pero toda la historia de las rencillas entre Hipólito Mora y el americano Luis Antonio Torres y el resto de los michoacanos que traen pleitos, mucho de ellos, desde hace décadas, siga el dinero y búsquele principalmente por las tres vías que arribita le he enumerado. Verá que resulta. Y así podría, quizá, recomenzar a cumplir las órdenes presidenciales de apaciguar a Michoacán siempre y cuando atendiera otra recomendación que hace varios meses le hice, sobre el apoyo a las autodefensas como ya en otros países se ha demostrado que funciona, no enrolándolos a cuerpos de seguridad gubernamentales, sino dándoles libertad, obviamente condicionada, a determinadas reglas, para que apoyen a la fuerza pública en el trabajo de la seguridad de la gente, pero sin dependencias oficiales.
… Y metiendo ya, a la cárcel a cuanto delincuente ande por alrededor de usted, como siempre debió haber procedido el Estado mexicano. Los temores y los prejuicios políticos de quienes gobiernan nos tienen como estamos. Ya es hora de romper el círculo vicioso. Comience usted en Michoacán.
Y hasta aquí llegó este espacio en sus andanzas por el terrible año 2014. Se retira del aire a ver de lejos cómo terminan las cosas en los siguientes días y deseoso de que para 2015 el futuro nos tenga preparado, a todos, una carga de ventura, paz, prosperidad, amor, mucho amor, plenitud y mucha inteligencia para sacar a México adelante…

m760531@hotmail.com

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