MINUTO X MINUTO

En el PRI la tecnocracia le ganó a la política, desde MMH, CSG y EZPL


Me siento incómodo que algunos panistas de élite, como los senadores Javier Lozano, Ernesto Cordero y Gil Suart, se hayan volcado por las redes elogiando al virtual candidato del PRI, José Antonio Meade, colmándolo de congratulaciones y parabienes a unas horas de su destape. Ahora con razón, nos van a gritar ¡¡Prianistas!!
Más raro me siento, que nuestro virtual abanderado tricolor, el domingo que terminó su pasarela por los sectores del PRI, por la noche se haya ido a cenar a la casa del ex presidente panista Felipe Calderón y por la mañana, haya viajado en helicóptero a desayunar al rancho del ex presidente también panista Vicente Fox, Martha Sahugún y el gobernador panista de Guanajuato. Ambos ex presidentes panistas, ex jefes de Toño Meade.
Me siento incómodo como priísta, que nuestro virtual candidato presidencial tengamos que compartirlo con una parte de las élites del PAN, como un candidato común. Yo no me sentiría orgulloso de haber tenido que hacer una alianza de facto con una parte del panismo. O echar porras a un lado de Fox, Calderón y Diego Fernández de Ceballos.
Yo no estoy de plácemes porque el PRI tuvo que buscar un candidato externo y más cercano al PAN, para compartirlo con la cúpula de ése partido para competir por la presidencia de México. Vergüenza nos debería de dar no jugar con un candidato propio. No tenemos nada que celebrar los priístas cuando dentro de nuestras filas no encontramos o no quisimos, a alguien más cercano a nuestros documentos básicos.
No es que descalifique a José Antonio Meade de indiscutible capacidad y experiencia profesional y de gobierno, pero me duele que no hayamos tenido o querido a uno propio para postularlo. Al menos, debo ser honesto, me siento raro. ¿Ahora como me defiendo de los que nos gritan PRIAN? O ¿Que les digo a los que señalen que Osorio Chong es el que levantaba más en las encuestas?
Como dijo el ex senador de la República, el duranguense Samuel Aguilar Solís, en el programa de televisión a nivel nacional que tiene el periódico El Financiero, junto con la encuestadora Gissela Rubay, “Casi casi el PRI publica en los periódicos un anuncio de ocasión para solicitar y contratar a alguien externo para que nos hiciera el favor de aceptar ser postulado por el PRI como candidato externo a la Presidencia de México”.
O sea, al no ser un candidato propio del partido, no tiene el compromiso con el PRI para cumplir con sus postulados, porque no es su partido, bien podría aplicar o mejor dicho, seguir aplicando la ideología del PAN, de donde es más cercano y no pasaría nada y nadie del PRI, estoy seguro, lo reconvendría que no lo hiciera, ahora ni como contradecir a los que nos critican en alianza como PRIAN.
El mismo domingo pasado que hizo su pasarela por los sectores del PRI, y que, como al español en la Colonia, se le ofreció la Corona, recorrido en el que, por cierto, cierto líder nacional de un sector del PRI, que no quiero decir su nombre, pero salió en la prensa nacional, le deslizó un beso en la mejilla a Meade, no sé si consciente o inconscientemente, pero ese abyecto servilismo lo vieron millones de mexicanos por la televisión. Un lacayo servilismo rindiendo pleitesía al “conquistador de la Corona”.
Como priísta no me siento nada orgulloso haber recurrido a un candidato externo, vergüenza nos debería de dar no haber tenido uno propio, a quien por cierto, en el gobierno del dudoso priísta Ernesto Zedillo, creó el infame FOBAPROA, para rescatar de la supuesta quiebra a los sufridos banqueros, endeudando al gobierno con 60 mil millones de pesos, deuda que seguimos pagando los mexicanos y que seguirán pagando hasta nuestros bisnietos.
No me siento tan seguro que haya sido un acierto el tener qué haber recurrido a quien también fue Director de Banrural el cual transformó en Financiera Rural durante el gobierno panista de Vicente Fox, con un esquema bancario de élite agropecuario, al que tienen acceso sólo los grandes agricultores, pues tienen que aportar más del 40% del crédito solicitado para poder acceder a un crédito.
No me siento nada cómodo, me siento raro, con el hecho de que el PRI haya tenido que postular a quien fue Secretario de Hacienda en el gobierno también panista de Felipe Calderón, en el que iniciaron los cuestionados contratos de obra con la Constructora Odebrecht, empresa demandada en ocho países por fraudes y corrupción por miles de millones de pesos. Investigación que nació y sigue el gobierno de los Estados Unidos.
Yo sé que en la campaña presidencial que se avecina, le seguirán cuestionando por qué o a título de qué, el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, le entregó a través de la Secretaría de Hacienda, la cantidad de 1,000.00 mil millones de pesos a la panista Josefina Vázquez Mota, poco después que perdió la Presidencia de la República, disque para ayudar a los connacionales avecindados en los Estados Unidos, y de cuyo recurso, todavía no rinde cuentas la panista Vázquez Mota.
Yo no discuto ni pongo en duda la honorabilidad y capacidad de José Antonio Meade Kuribreña lo que me duele es que el PRI no tuvo un personaje con el perfil de capacidades y jugar con un candidato propio y que ahora, la principal crítica que soportaremos será cuando nos señalen de prianistas. Y me temo que las críticas al gobierno de Peña Nieto, se trasladen a “Pepe Toño” Meade, como le dicen sus amigos.
Ya se piensa que Margarita Calderón, a mitad de campaña, renunciará a su supuesta candidatura independiente, cuya única misión fue debilitar al presidente del PAN Ricardo Anaya, para abortar el pretendido Frente Ciudadano. Como tampoco se duda que seguirá en campaña “El Bronco”, cuya misión es sólo debilitar a AMLO. ¿Tanto que peleamos políticamente por décadas con el PAN, para terminar ahora aliados al menos con una parte de ellos?
¿Se le apostó a una alianza de facto con Fox y Calderón? Me hubiera gustado más Osorio Chong, iba más arriba en las encuestas y Pepe Toño Meade nunca ha sido candidato a nada, es un misterio si podrá desdoblar un discurso que atraiga, no sabemos si se le descubre carisma. Ya veremos y opinaremos.