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“Encuestas electorales, mito o realidad”


• Saludo con afecto a mis fieles televidentes de “España TV”, y lectores de “Victoria de Durango.

Hoy en día, nuestro País, y Durango no es la excepción, vive un intenso proceso electoral, con una Sociedad muy polarizada, debido a la irresponsabilidad y falta de respeto, con que se conducen algunos Candidatos y Partidos Políticos, con el único fin de desprestigiar al contrincante, a costa de lo que sea, aunque el País quede destrozado. Precisamente, hoy me referiré a unos de los instrumentos de la Democracia Moderna: las Encuestas Electorales, las cuales, también hoy en día están en el ojo de la polémica electoral contemporánea. Desde tiempos ancestrales, los seres humanos tenemos temores y actitudes mágicas frente a los instrumentos que parecen predecir el futuro. Esta tensión instintiva, sumada a las pasiones de la lucha por el poder, forma una mezcla explosiva que detona en cada Campaña Electoral. Las encuestas son conocidas por el escándalo, que produce en las campañas, la publicación de la simulación electoral, que es una pregunta del formulario que investiga cómo votarían los ciudadanos, si las elecciones fueran el día en que se realiza la encuesta.
De acuerdo a los profesionales, y estudiosos de la materia, las encuestas son muy útiles para ganar una elección, si se les usa como lo que son: una técnica de investigación. Su fuerza, está en la cantidad y calidad de la información que proporcionan a quienes elaboran las estrategias electorales. Originalmente, las encuestas se aplicaron a la Política, por iniciativa de Medios de Comunicación Masiva, que pretendían predecir resultados electorales. La primera encuesta de que se tiene historia, la aplicó el Periódico Harrisburg Pennsylvanian en 1824, averiguando las preferencias de los ciudadanos de Wimiltown en Estados Unidos. Posteriormente, en 1880, fué un grupo de periódicos integrado por el Boston Globe, el New York Herald Tribune, el St. Louis Republic, y Los Angeles Times, los que realizaron una nueva encuesta, consiguiendo un aceptable éxito; sus porcentajes se ajustaron bastante, a los obtenidos por los Candidatos el día de la elección.
En 1936, la Revista Literary Digest intentó hacer su propia encuesta, enviando a diez millones de norteamericanos, formularios para que los llenaran por sí mismos. El resultado fué catastrófico. Ésta experiencia demostró, que no es el tamaño de la muestra, sino el nivel técnico de quienes la elaboran, lo que determina la proximidad de los resultados de la encuesta con los de la elección. Luego, en la década del treinta, la señora Alex Miller que pretendía ser Secretaria de Estado en Iowa, contó con el apoyo técnico de su yerno George Gallup, para su Campaña Electoral. Gallup, hizo posteriormente su tesis Doctoral sobre técnicas de muestreo y fundó una de las empresas de encuestas más famosas del mundo. En esos mismos años, surgieron otros grandes encuestadores, como Elmo Ropper, que dieron mayor prestigio científico a las Encuestas de Opinión Pública. Desde entonces, las encuestas en los Estados Unidos han servido como instrumento de tecnificación de las Campañas Electorales, y como ingrediente de un Periodismo Moderno, más preocupado por la Opinión Pública.
A partir de la Campaña del Presidente Kennedy, la mayoría de los Políticos norteamericanos comprendieron la utilidad de éste tipo de estudios, y actualmente, no existe ningún candidato medianamente serio, que al iniciar su campaña, no proceda a conformar un equipo de consultores profesionales que le asesoren, entre los cuales están, expertos en Encuestas. En los Procesos Electorales Latinoamericanos, muchos ciudadanos se mantienen indecisos hasta el final. En la mayoría de éstos Países, incluyendo México, la lealtad partidista es baja, y los votantes muy volubles. Por ello, los resultados de una encuesta, son más aproximados mientras menor es la distancia entre la fecha de la encuesta y la de la elección. Hoy en día, hay un voto escondido que no aparece en las encuestas y que respalda a candidatos enfrentados totalmente a un sistema, por ello, los encuestados en esas circunstancias mienten y los números de las encuestas fallan.
Así pues, las encuestas ayudan a comprender la realidad, a establecer tendencias, a analizar lo que ocurre dentro de un proceso electoral, a ganar elecciones elaborando estrategias, pero no para adivinar el futuro. Hoy, los discursos de campaña y los spots electorales, son verdaderas bombas de tiempo, para encender los ánimos y la violencia de los electores. Y mucho de ello, se deriva de las Campañas Primitivas, o sea, aquellas que no tienen una Estrategia Electoral basada en Consultores Profesionales, sino que son derivadas de parientes y amigos del Candidato, los cuales arrojan sus frustraciones y amarguras a través de ellas. Una campaña así, conduce al dispendio, y a la derrota, cuando se enfrenta a un Candidato serio. Los profesionales, empiezan por dejarles claro que nada es universal. Cada Candidato, en cada momento de su vida, llega con mayor facilidad a determinado tipo de electores, si conoce cómo le perciben, cómo comunicarse con ellos, cómo hacer que su mensaje sea comprendido, entonces habrá dado un paso importante para ganar la elección.
Y la única forma de saber qué hacer es a través de la Investigación Científica, y precisamente, una de las técnicas más usadas para ello, es la Encuesta Electoral. Otro tanto, ocurre con el Gobernante Democrático. El Poder, en todos los sitios y en todos los tiempos tiene un mismo problema: los aduladores que rodean a los Reyes, a los Presidentes, Gobernadores, etc. Un mandatario que orienta sus acciones llevado por lo que dice su gabinete, tiene graves problemas con su imagen y su gobierno. Si quiere tomar sus decisiones, basado realmente en lo que el pueblo dice de él y de su gobierno, sólo puede hacer una cosa: contratar investigaciones y encuestas profesionales. Finalmente, queda claro, que las encuestas son armas formidables para armar estrategias electorales o de gobierno. Pero, como recurso para conseguir votos publicando falsas expectativas que exageren las posibilidades de éxito de un Candidato, no sólo, no son eficientes, sino que serán nocivas. Así pues, en los tiempos modernos, las encuestas hechas por profesionales independientes, que no pretenden recibir favores, ni nombramientos del gobernante, son la mejor herramienta para conocer y manejar la imagen de un Gobierno. Gracias y enhorabuena.

gustavonevarez28@hotmail.com