Loading

Entre el poder y el fracaso…

Enrique Aranda

Nada, ni siquiera su desmedida ambición de poder y su incontrolada afición a los reflectores y “a dejarse ver” en primeras planas, define mejor al cuestionado administrador de turno en Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés, que su aversión al riesgo, al ridículo público y, más, su inocultable terror al fracaso (político)…
Tan es así, a decir de quienes le conocen y convivieron con él desde los tiempos en que su estrecha cercanía con el gobernador Francisco Garrido Patrón, en su natal Querétaro, le permitió escalar y ganar influencia en la estructura estatal del blanquiazul que, hoy, ello y no otra consideración, explica su calculada resistencia a definir públicamente —“aunque con sus afines lo hizo hace muchos meses ya… y desde entonces se afana por alcanzarla”— si buscará o no la candidatura del PAN de cara a las presidenciales de 2018.
Por ello, precisamente, es que definidos ya —“ahora sí que haiga sido como haiga sido”…— los perfiles de quienes abanderarán al panismo en la puja por las gubernaturas de Coahuila (Guillermo El Compadrito Anaya Llamas), Nayarit (Antonio Toñito Echevarría García) y el Estado de México (Josefina Vázquez Mota), la instrucción-consigna en el interior del otrora partido de la gente decente, muy especialmente para el joven a quien alguno, en un desmedido afán promocional, osó comparar con la canciller alemana Angela Merkel, no es otra que esperar… esperar hasta pasados los comicios de junio, para entonces sí, a la vista de los resultados —“no antes de la primera quincena de agosto, ciertamente”—, decidir la suerte de la candidatura presidencial.
Y esto, insistamos, porque si Acción Nacional consiguiera el triunfo en las tres o al menos dos de las entidades citadas —“el emblemático Estado de México incluido”— y un número de victorias “significativo” en Veracruz, la entidad liderada por el cuestionable expriista-exelbista y ahora entrañable panista Miguel Ángel Yunes, su aliado hoy, nada impedirá que Anaya Cortés concrete el secuestro de la anhelada nominación. Él, a la vista la calculada posibilidad real de alcanzar el triunfo en 2018 sería el candidato, nadie más…
No será ese, en contraste, su comportamiento si el blanquiazul, sus candidatos, pierden en tres, dos o sólo en el Estado de México y, menos, si en esta última plaza el triunfo es para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) o finalmente, su partido es relegado a la tercera posición pues, en ese caso, el queretano declinaría en su aspiración y, “amigablemente”, dejará el paso libre a la ahora más aventajada entre los aspirantes panistas a la Presidencia, Margarita Zavala Gómez del Campo y al exgobernador —“expriista y exelbista también él”— poblano Rafael Moreno Valle para que sean ellos quienes disputen la nominación… optando él por “refugiarse” en la dirigencia que hoy mantiene más que descuidada…
Es una apuesta calculada, pragmática y hasta inteligente, sin lugar a dudas. Es su apuesta…
ASTERISCOS
* Si bien todo el mundo da por hecho que este jueves 9 y viernes 10 el Senado realizará las audiencias con los 31 aspirantes al cargo de primer fiscal anticorrupción de la historia, y que el martes 14 entregará las constancias de idoneidad a los mismos, lo cierto es que hasta ayer, hasta las 15 horas al menos, ninguno de ellos sabía de manera oficial ni había sido convocado siquiera a los encuentros mencionados…
* Alejado de la escena pública durante los últimos diez años de su vida, al menos, Jesús Silva-Herzog Flores fue reconocido ayer por propios y extraños. Su incuestionable capacidad como economista, su aporte al país en tiempos de crisis y su innegable don de gentes lo convirtieron en un referente… Descanse en paz.

Comenta con Facebook