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Erasmo llegó para quedarse

Hace cinco años Óscar Erasmo Návar García fue designado por el hermano del gobernador de ese entonces, como rector de la Universidad Juárez del Estado de Durango.
Desde una mesa del restaurante del Hotel Holiday Inn se planeó toda la farsa para que relevara a Luis Tomás Castro Hidalgo, quien fue removido porque no aceptaba las instrucciones de remover a funcionarios de la administración central de la Universidad.
Durante todo este tiempo, hubo al menos dos intentos de derrocar a Návar García, pero se sostuvo por el afecto de Jorge Herrera Caldera y ahora, su inmensa suerte lo ha llevado a navegar entre aguas turbulentas en donde exigen su salida, y se ha mantenido porque el gobernador no quiere actuar igual que su antecesor, además de que no desea generarse un serio conflicto que le reditué un alto costo político que ponga en juego la elección concurrente del año entrante.
Además del aspecto anterior, quizá el mandatario estatal ha evaluado las siguientes variables que hacen innecesaria la salida forzosa de Erasmo Návar, y son las siguientes:
1. ¿Qué representa controlar a la UJED? Solamente gastos extraordinarios, sabe perfectamente que quienquiera que sea el rector, éste tiene que cuadrarse con el gobernador para recibir el recurso público para el funcionamiento de la institución, especialmente en febrero y diciembre, que es en donde se contraen los compromisos fuertes con la clase universitaria académica y administrativa.
2. Forzar una elección con un candidato afín le saldría muy cara en el tema económico, pues el hermano del exgobernador dejó una red de directores y líderes estudiantiles que le podrían perjudicar una elección abierta. Se tendrían que erogar grandes cantidades en someter a directores, presidentes de sociedades de alumnos y líderes sindicales.
3. Se vería obligado a negociar con Erasmo Návar, quien quiere irse por la puerta grande y asegurar un espacio en la función pública de primerísimo nivel como pudiera ser una delegación federal o un espacio privilegiado en el gabinete, de manera que sufriría un desgaste más al tenderle puente de plata a un icono del herreracalderato.
4. Si le sale mal el movimiento en la UJED, representaría una costosa factura política como la que tuvo que pagar Jorge Herrera Caldera, a quien los votantes castigaron al PRI en las urnas el año pasado.
Por eso es que José Rosas Aispuro Torres quiere dejar que las cosas fluyan al interior de la Universidad, además de que en el grueso de la comunidad universitaria existe una grave indiferencia sobre quién es el que despacha en la rectoría, siempre y cuando mantenga el estado de cosas como son la opacidad, la simulación y el camino inerte, pero que no se perjudiquen los intereses creados de los directores de los institutos y unidades académicas.
Finalmente dentro de un año Erasmo tendrá su fin natural y se elegirá quizá a alguien afín a Rosas Aispuro como Esteban Calderón o Enrique García Carranza; o un director como Jorge Cisneros o Reyes Santaella, quien sea, el cambio de rector no garantiza que las cosas cambien de fondo y de esta manera, el gobernante duranguense transitará con una Universidad en total parsimonia.

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One comment

  1. No no mi estimado anda como a 20 cuadras del desfile la ujed requiere de otro tipo de liderazgos. La ujed requiere de un rector que sea un referente académico con las suficientes competencias intelectuales académicas y morales y de los que usted menciona ninguno. En la ujed hay maestros con estas características que harían un decoroso papel como rectores de la ujed. Si el gobernador se va por recomendados influyentes etc etc para ocupar la rectoría estaría hundiendo su imagen y credibilidad al interior de la ujed mucho mas de como la tiene ahora.

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