MINUTO X MINUTO

Un error privatizar a los partidos políticos


Durante el reciente foro Financiamiento Público cero: ¿Es posible hacer política democrática sin dinero?, académicos y ex consejeros electorales se pronunciaron por disminuir los recursos públicos hacia los partidos, pero no eliminarlos.
Coincidieron que por ningún motivo se debe eliminar el financiamiento público, pues ello derivaría en una falta de equidad en las contiendas y en la injerencia de poderes fácticos e ilegales -incluido el narcotráfico- en las campañas electorales. También integrantes de orga¬nizaciones sociales coincidieron en lo anterior y advirtieron sobre los riesgos de “privatizar” el financiamiento de las campañas y los institutos políticos.
Mark Kaiser, director de Anticorrupción en el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) rechazó las propuestas de algunos legisladores en ese sentido, las consideró unilaterales y populistas y llamó a iniciar una dis¬cusión integral sobre el gasto electoral.
El financiamiento público evita que los intereses de las empresas y el sector privado prevalezcan sobre el interés público, subrayó la ex consejera del extinto IFE, María Marván, quien se pronunció por reducir el costo del sistema de partidos. También Jaime Cárdenas, ex consejero del IFE, propuso modificar la fórmula utilizada para calcular el monto recibido por los partidos.
Y planteó: para el cálculo, en vez de utilizar la totalidad del padrón electoral, como establece la Consti¬tución, sólo se utilice la mitad, y en vez de multiplicar esa cifra por 65 por ciento del valor de la Unidad de Medida y Actualización, se haga por 32.5 por ciento.
A su vez, la académica de la UNAM, Rosa María Mirón Lince, se pronunció por fortalecer la fiscalización de los recursos de los partidos e imponer multas más severas ante las irregularidades financieras. Pero la fiscalización no debe enfocarse en los egresos de los partidos, sino debe ser más exhaustiva en sus ingresos, apuntó Irma Méndez de Hoyos, académica de la FLACSO.
Diego Valadés Ríos, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, advirtió: de prosperar algunos cambios legales propuestos para que destinen los partidos sus prerrogativas a fines distintos a lo dispuestos por la ley y en la Constitución, se pueden poner en riesgo las elecciones del próximo año.
“Es probable se genere gran incertidumbre con relación a la elección e incluso podría vulnerarse el principio de equidad que debe prevalecer en la contienda electoral, con lo cual los resultados del primero de julio podrían ser cuestionados e introducir al país en un periodo de incertidumbre sobre quién va a ocupar la Presidencia y cómo va a estar configurado el Congreso”.
“El Congreso no puede tomar ninguna decisión contra lo que marca expresamente la Constitución. No hay nada por encima de ella”, subrayó. Si los partidos políticos regresan o destinan sus prerrogativas a la atención de los damnificados del sismo, cuando rindan cuentas al Instituto Nacional Electoral (INE) deberán reportar a quiénes dirigieron los recursos para fines no previstos en la Constitución ni en la ley, destacó el jurista.
“No son recursos de naturaleza privada, sino públicos, y los partidos tienen que rendir cuentas, como cualquier otra institución. Al establecer un fondo y/o una aportación con ellos, también se estaría privando de su salario a los trabajadores de esas entidades”, añadió.
REDUCIR COSTOS
DEL SISTEMA DE PARTIDOS
Investigadores y activistas advirtieron sobre los riesgos de “privatizar” el financiamiento de las campañas y los partidos políticos. Mark Kaiser consideró necesaria una reducción drástica del financiamiento público, pero acompañada de un control total al financiamiento privado, así como recortar los tiempos de campaña y precampaña y aplicar sanciones eficaces a los partidos y candidatos que violen esas reglas.
Para el director de Transparencia Mexicana, Eduardo Bohórquez, deben valorarse los ries¬gos de eliminar por completo el financiamiento público a los partidos. “Cuando un ciudadano dona una pe¬queña cantidad a un partido, muestra compromiso; cuando una empresa lo hace es, casi siempre, una inversión”, subrayó.