¡Nunca nadie los podrá parar!



Texto y Fotos: Ricardo Ramos Navarro / periodicovictoria@fuerzaerea.com
Facebook: Fuerza Aérea    /   Twitter: @fuerzaerea
 
Sábado 4 de febrero, en pleno inicio del segundo mes del año y prácticamente con el arranque de la temporada de conciertos en Monterrey, CAIFANES hizo suyo el Auditorio Pabellón M con un ritual sonoro con el que repasaron todo su discografía.
 
A las 21:25 horas, los “Dioses Ocultos” enmarcaron el inicio de esta ceremonia de comunión entre el público regio y Sabo, Diego, Alfonso y Saúl. Enseguida vino “Para que no digas que no pienso en ti” del tercer disco “El Silencio” que encendió aún más la energía de la gente, para luego remontarse a su primer álbum, el homónimo con portada en color negro y con este mismo formato de cuarteto, con la prendida “Te estoy mirando”.
 
“Raza, eres imbatible, muchas gracias por estar aquí con nosotros. En la vida, muchas veces podemos sentir miedo, pero tenemos que saber convertirlo en energía positiva, y al amor, nunca debemos tenerle miedo”, comentó Saúl para introducir “Miedo” del cuarto disco “El nervio del volcán”.
 
Y así se fueron, yendo de un disco a otro, con todas esas rolas con las que han escrito una historia musical que sin duda alguna es de las más importantes del rock de nuestro país. Con el apoyo de Rodrigo Baills en la guitarra, posteriormente todos se fueron a dar una vuelta al cielo con “Nubes”, para dar pie a “Nada”, un tema de Diego Herrera que casi nunca incluyen en sus conciertos y que ahora invadió de nostalgia obscura al Auditorio Pabellón M.
 
Después se escuchó “Cuéntame tu vida”, que como en la gran mayoría de las canciones estuvo acompañada por coros multitudinarios, la excelsa “Piedra” que siempre ha simbolizado el sincretismo musical de la banda, “Mátenme porque me muero” que se remonta a los inicios de CAIFANES, “Antes de que nos olviden” con esa alusión al sangriento 2 de octubre de 1968, y “El negro cósmico”, con toda su locura y estridencia sónica.
 
“Detrás de ti” del “Diablito” no podía faltar, lo mismo que “De noche todos los gatos son pardos”, “Aviéntame” y ese claro mensaje de fuerza y resistencia, “Amanece”, “Perdí mi ojo de venado”, “Aquí no es así”, de la que Saúl agradeció se haya utilizado recientemente para una campaña de unidad nacional, y la “Célula que explota”, que fue, es y seguirá siendo un retrato muy particular de nuestra idiosincrasia.
 
Con esta gran rola, CAIFANES salió unos momentos del escenario, pero pronto regresaron para rendir un homenaje a David Bowie con la extraordinaria “Heroes”, que además quedó muy ad hoc a la situación actual, ya que Saúl comentó que el origen e inspiración de este tema se dio por aquel muro que dividió a Berlín hace algunos años, y que fue una clara muestra que en este planeta no pueden existir muros ni barreras, sino puentes y unión. También rindieron tributo a Alberto Aguilera Valadez, Juan Gabriel, con “Te lo pido por favor”, que en su momento Saúl y Alfonso grabaron en la etapa de Jaguares, y continuaron con “No dejes que”, que sigue siendo un verdadero himno para varias generaciones, y con la que volvieron a salir del escenario.
 
Para el último encore y cierre del concierto, incluyeron “Quisiera ser alcohol” en una versión en la que resaltó el saxofón de Diego Herrera, “Afuera”, y por supuesto “La Negra Tomasa” con todo y “Bilongo”, ese formidable cierre instrumental con el que se despidieron del público regio que abarrotó el Auditorio Pabellón M.

Cambio y Fuera

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