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SODA STEREO  SÉP7IMO DÍA

SODA STEREO SÉP7IMO DÍA



Por: Ricardo Ramos Navarro / periodicovictoria@fuerzaerea.com
Facebook: Fuerza Aérea / Twitter: @fuerzaerea

Hace una semana, el domingo pasado, tuve oportunidad de asistir al show “SÉP7IMO DÍA – No Descansaré”, el espectáculo de la prestigiada compañía canadiense Cirque du Soleil con el cual se rinde homenaje a la banda argentina SODA STEREO.

El show fue estrenado en marzo de este año en el Luna Park de Buenos Aires, Argentina, en donde se ofrecieron 70 funciones; posteriormente se trasladó a Córdoba, y de ahí comenzó la gira por Latinoamérica. En la Sultana del Norte, el espectáculo estuvo del 19 al 29 de octubre en la Arena Monterrey, del 8 al 19 de noviembre estará en la Arena VFG de Guadalajara, y del 28 de noviembre al 23 de diciembre se presentará en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México. Posteriormente, en 2018, visitarán Panamá, Costa Rica, Guatemala, Florida, California, Paraguay, más las fechas que se sigan agregando.

El estreno en marzo vino acompañado del disco que incluye el soundtrack del espectáculo, y cuya producción y supervisión corrió a cargo nada más y nada menos que Zeta Bossio y Charly Alberti (compañeros de Gustavo Cerati). El álbum incluye las canciones más emblemáticas de la banda, en una especie de remixes, ya que en la gran mayoría de ellas se incluyen distintos elementos de otras rolas de SODA, o incluso distintos cortes ya sea en vivo o de estudio de las propias canciones. Un ejercicio sonoro similar al que en su momento hizo George Martin y su hijo Giles Martin para el disco “Love”, que fue el soundtrack del espectáculo del Cirque du Soleil de The Beatles.

En cuanto al show de SODA STEREO, abrió con el tema que precisamente da nombre al espectáculo “En el Séptimo Día” con 3 grandes esferas iluminadas ubicadas en la zona de cancha entre la gente, y que simbolizaban a los 3 integrantes de la banda, un triángulo a cuya intimidad la gente pudo adentrarse por medio de este colorido viaje visual y musical.

Un escenario redondo, cuya base central se desprendía para colocarse de fondo y al centro para fungir como una enorme luna o como pantalla circular para diversos efectos, fueron elementos centrales para actos de fuerza, habilidad, destreza física y malabarismo con temas como “En la ciudad de la furia”, “Cae el sol”, “Prófugos”, “Signos”, “Un millón de años luz”, “Persiana americana”, “En remolinos”, entre muchas otras.

Un estanque de mediano tamaño ubicado igualmente en un costado de la zona de cancha, con un guitarrista “tocando” bajo el agua y una bella mujer nadando alrededor de él, vino con “Hombre al agua”, y el momento más nostálgico de la función llegó con las “fogatas humanas” y el canto colectivo de “Té para tres”.

La energía de la gente fue constante, pero sobre todo con los efectos visuales y que precisamente mostraban escenas en vivo del público con “Cuando pase el temblor”, y desde luego con el gran cierre, en el que el escenario se convirtió en la inolvidable guitarra Jackson Soloist azul marino de Gustavo Cerati, y sobre la cual aparecieron todos los artistas bajo los estridentes acordes de la inolvidable “De música ligera”, que luego se conectó con “Terapia de amor intensiva”.

El espectáculo concluyó teniendo de fondo una imagen de Zeta, Gustavo y Charly abrazados en su última gira y con la leyenda “¡Gracias Totales!”, una expresión que sigue y seguirá presente por mucho tiempo con el gran legado musical de SODA STEREO.

Cambio y Fuera.