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Festivales de cine en México

contraluzDe a poco en nuestro país se consolida un circuito de festivales de cine que lejos de buscar un reconocimiento internacional por sí mismo tiene como principal propósito la difusión del cine nacional, convocar y promover otras cinematografías del mundo, formar audiencias para el cine de calidad y abrir espacio en pantalla a propuestas alejadas de las formulas convencionales.
Estas manifestaciones cinematográficas pueden tener un fin competitivo o poseer un carácter meramente formativo. Asimismo, unos tienen la finalidad de promoción y otros, la de rendir homenajes a producción de épocas anteriores (retrospectivas). Generalmente, en un festival de cine, existe una sección competitiva en la que se presentan películas que van a concurso. En las sesiones de apertura y clausura se aprovecha para realizar las funciones de estreno (premier) de cintas muy esperadas o promovidas. Además, habitualmente hay secciones paralelas que no compiten, pero que sirven para presentar películas que todavía no se estrenan en corrida comercial.
El primer intento serio por organizar un festival de cine en nuestro país fue cuando en el año 1958 el empresario italiano Giacomo Barabino y Miguel Alemán Velasco presentan la Reseña de Festivales Cinematográficos, celebrada en el Auditorio Nacional en la Ciudad de México. La función de la Reseña (realizada posteriormente en Acapulco) era exhibir películas premiadas en los principales festivales de cine. Durante una década, gracias a la Reseña el público mexicano pudo conocer el trabajo de cineastas como Bergman, Visconti, Kurosawa, Fellini y Antonioni, por mencionar algunos. En 1969, el gobierno mexicano, a través de la Dirección de Cinematografía, decidió no organizar más la Reseña por considerarla “innecesaria”. Un año antes, la proyección de la primera película de Alexandro Jodorowsky filmada en México (Fando y Lis, 1967) provocó un escándalo mayúsculo en el seno de la Reseña por considerarla una cinta “lépera” y “escatológica”.
Por otro lado, en Guadalajara se celebró en 1965 el Primer Festival Internacional de Cortometraje en el cual participaron 17 países y se exhibieron 72 cintas. Este festival tapatío se desarrolló ininterrumpidamente hasta 1972, año en que la programación se vio enriquecida con una selección del reconocido festival de cortometrajes de Zagreb.
Luego de veintitrés años se ha consolidado como el Festival de cine más importante del país y uno de los más reconocidos en Latinoamérica. Desde sus inicios, cuando era Muestra de Cine Mexicano, destacó como la principal vitrina y espacio de encuentro para mostrar y abrir espacios a la cinematografía nacional. Dentro de su sección oficial en competencia se premia al mejor largometraje iberoamericano de ficción; largometraje mexicano de ficción; largometraje documental iberoamericano; largometraje documental mexicano; cortometraje iberoamericano; cortometraje mexicano. Además se proyecta cine iberoamericano fuera de competencia; una amplia sección paralela que incluye la proyección de cintas internacionales y funciones especiales. Este certamen es reconocido y avalado por la Federación Internacional de Críticos de Cine (FIPRESCI).
Especializado en cortometraje y en documental, el Festival Expresión en Corto, celebrado desde hace diez años en Guanajuato, es el más grande y reconocido en su género en Latinoamérica. El año pasado, por ejemplo, recibió poco más de 1, 300 trabajos de 72 países y contó con la muy celebrada presencia del director norteamericano Tim Burton. Diez selecciones oficiales, funciones al aire libre, presentaciones de libros y un interesante mercado de producción (pitching market), conforman un sólido y bien armado festival.
Tomando la estafeta de lo que en alguna oportunidad fue la Jornada del Cortometraje Mexicano, de la Cineteca Nacional, La empresa Organización Ramírez (Cinépolis) y el Gobierno del estado de Michoacán, trasladaron el certamen añadiendo nuevos elementos y creando, en el 2003, el Festival Internacional de Cine en Morelia, el cual tiene la particularidad de exhibir una interesante muestra de lo presentado durante la Semana de la Crítica en Cannes. En poco tiempo se consolida como un importante escaparate para la producción nacional.
Como se ve, el abanico de festivales en nuestro país es amplio, sin embargo es insuficiente. Al final del día lo más importante es la generación de una cultura cinematográfica y hacer que en México el cine sea apreciado no solo como un entretenimiento, sino como un arte, y hacerlo más accesible y democrático. Que esté al alcance de todos, pues.

ladoscuro73@yahoo.com.mx
Twitter: @ferramirezguz

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