MINUTO X MINUTO

Fracaso: casualidad o coincidencia…


Es una verdadera muestra de repudio hacia el dirigente blanquiazul Víctor Hugo Castañeda Soto lo que se vivió en Durango el pasado domingo con los comicios internos de elección de su líder nacional, donde se marcó una gran diferencia entre los resultados obtenidos en nuestra entidad en comparación con los demás estados del país, pues el candidato a quien acuerpó y con mucha ventaja usando los recursos propios de su partido el Acción Nacional, el dirigente Castañeda quien fue varias veces cuestionado por esta serie de acciones que simple y sencillamente se mostraba parcial, con la balanza inclinada hacia el favor de Madero, mismo que en reiteradas ocasiones fue colocado en la mira de la ciudadanía por exhibir plenamente la forma en que operaba dentro del mismo Comité Directivo de su partido blanquiazul a favor de dicho candidato, y que pues los panistas duranguenses votaron y no fue a su favor, incluso cuando aplicó su peso como líder estatal, marcó línea y la ventaja de usar recursos a favor de sus intereses no fueron suficientes para poder hacer ganar en Durango a su candidato Madero.
Pero ¿qué más podía esperar este líder?, que ha mostrado un interés nulo, carente de respeto a su partido e ideología, que ha lacerado tanto al panismo duranguense, colocándolo ya lejos de ser un partido conservador, en un partido que deja de lado todo principio para dar paso a coaligarse con partidos completamente opuestos.
Una vez más queda demostrado que Víctor Hugo Castañeda no tiene visión alguna en su dirigencia estatal, que ha expuesto tanto con sus actuares impositivos, dañados y viscerales a los verdaderos panistas, recordando la forma en que por la simple razón de pensar diferente a él los expulsa del partido, castiga y simplemente quita del tablero, lejos de formar unidad, de crear una hegemonía azul, donde ante las derrotas electorales lo que se debía buscar siempre es la unión y trabajo de absolutamente todos los actores políticos, para fortalecer las filas, y poder subsanar los daños externos a través de un buen trabajo interno.
Pero no solo puedo referirme en esta ocasión a un liderazgo negativo en Durango de Víctor Hugo Castañeda, estimados lectores, sino que hablando de este tema, el que verdaderamente ha salido muy golpeado en estos días por el revuelo causado a raíz de publicaciones en muchos medios impresos, es Gonzalo Yáñez, quien hasta en su nombre no dice la verdad, ya que su nombre verdadero es Alejandro González, quien ha sido expuesto no por otra cosa más que por su forma tan curiosa de mentir, pues verdades tras verdades, en temas financieros, en deudas que tiene millonarias, en la forma tan errónea precisamente también de conducirse ha generado la ruptura inminente de un Partido del Trabajo que se quedó con filas vacías, pues la desbandada de quien se sirvió Gonzalo, uno a uno se han ido perdiendo por la manera tan egoísta de ser de dicho líder, sumando a que se conoce a este personaje por utilizar y servirse de los demás.
Y esta comparación viene muy acorde al tema, precisamente con el fracaso de Víctor Hugo en los comicios internos del domingo pasado, que sin lugar a duda dejan manifiesto y claro que Durango no está de acuerdo con su actuar, se deja ver un rechazo inmediato, y que da pauta a que el trabajo que realiza el grupo encabezado por Rosario Castro, Nancy Vázquez y Óscar Chávez, entre otros, es simple y sencillamente superior y más aceptado que el del mismo líder. Aunado a lo surgido esta semana donde se desenmascara el lado oscuro que es muy grande de Gonzalo Yáñez, pero que curiosamente ambos personajes recordemos hace un año formaron una rara, equivocada y costosa coalición, que hoy siguen ambos personajes pagando consecuencias.