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Por que ganaron Aispuro y Enríquez (Onceava parte)

Capítulo: José Ramón y Meño. En cuanto a la alcaldía en Durango, el PRI lanzó una de sus mejores cartas con el “Meño” Herrera y siento que Esteban lo aceptó a regañadientes; su gallo era Otniel García Navarro, quien se había abierto a favor suyo en la lucha interna del partido. Y se especula que otras opciones que veía era a la diputada federal Ali Gamboa, pero en mi opinión fue la que ganó más apretada la elección federal y Héctor Vela que cargaba la loza política de la disidencia magisterial. El resultado no hubiera variado. De todos modos hubiera ganado José Ramón, la diferencia fue abismal.
Caso inédito en Durango, compitieron en esta lid, dos primos hermanos, José Ramón Enríquez Herrera y Manuel Herrera Ruiz, aunque José Ramón nació en la ciudad de Durango, fue criado desde sus primeros años de vida en el poblado Arnulfo R. Gómez, antes “Los Sauces” del municipio de Canatlán, de donde es oriundo su primo mejor conocido como “Meño”.
A Manuel Herrera le precedía igual que a José Ramón y Esteban, un liderazgo estudiantil. “Meño” en la FECA, en donde había concluido dos carreras profesionales, Contador Público y Licenciado en Administración y doce años de “talacha” en el partido. Y José Ramón líder de Medicina y luego del Colegio Médico, con excelencia académica con medalla Benito Juárez y tres especialidades en la UNAM. Exitoso empresario de la Medicina.
Impulsado por el otrora gobernador Hernández Deras, Meño fue designado como Oficial Mayor del Congreso del Estado, luego Dirigente de la CNOP estatal y diputado local. En el sexenio de Herrera Caldera, es nuevamente diputado local y estuvo a punto de ser Diputado Federal, Director del Instituto de Estudios Municipales y presidente del CDE del PRI hasta el 2016. Hasta aquí su biografía política.
Su derrota rumbo a la presidencia municipal fue la segunda oportunidad de retomar su carrera ascendente en la política pues cargaba con el fracaso de haber sido sacrificado en plena campaña a Diputado Federal, para dar paso a Katy Mercado en el 2012 por aquello de la equidad de género.
Se visualizaba de lejos, las campañas de Esteban y Meño cada quien andaba por su lado, descoordinados y con poca comunicación frecuente para evaluar avances, se supo incluso, que casi no platicaban durante la campaña, sólo se veían en los eventos específicos en la ciudad y en las marchas y mítines masivos, como en el de “50 mil asistentes” al cierre, y la marcha de las “30 mil mujeres” que los operadores soñaban en sus cuentas alegres, en su auto engaño.
Sabían que habían sido mucho menos y eran acarreados por cuotas de asistencia obligada por dependencias gubernamentales y sindicatos, yo, personalmente escuché cómo un grupo de señoras y jóvenes aparentemente burócratas, en la última marcha, en voz baja y jugando, echaban porras de “Aispuro… Aispuro”.
No entienden que esas acciones forzadas para generar falsas percepciones, son contraproducentes para el partido. Una vez más se corroboró, las marchas como los debates, ni las encuestas, no te reflejan ni determinan la intención del voto. Esto es absolutamente cierto.
A ver si me explico, en condiciones normales no dudo hubiera ganado el “Meño”, pero le tocó jugar en un mal momento y contendió con el candidato equivocado, Con su incansable y audaz primo hermano. Ironías de la vida, logró la votación más alta que un candidato priista en la capital, incluso que Esteban, pero no le alcanzó, la avalancha de la mancuerna Aispuro-Enríquez venía incontenible y arrollaron a ocho candidatos del PRI, haciendo cabeza el candidato a gobernador, el aspirante a la presidencia municipal y seis diputaciones locales, con un sobrado margen de diferencia. Aquí estaban compactos y en cascada y cada quien de los ocho, había puesto sus canicas en la bolsa. Con cualquier otro a la presidencia municipal también hubiéramos perdido. La gente ya estaba decidida. Venía un aluvión.
Con 68 mil votos de ventaja de Aispuro sobre Esteban, repito, en la ciudad de Durango era un mundo de gente. Y los 42 mil votos de diferencia a favor de José Ramón, sobre Meño, eran irremontables, no se podía haber hecho nada que cambiara esa tendencia, ni comprando masivamente los votos, nada alcanzaba. Hubieran hecho lo que hubieran hecho, la decisión estaba tomada por la gente y era irreversible. Pero ojo, Meño sacó más votos que Esteban, ocho mil más.
Ni con un “milagro” ni yendo a “bailar a Chalma” lo hubieran evitado, los candidatos a diputados más humillados pues fueron dobleteados, en el caso del veterano en la política, el Prof. Jaime Fernández Saracho y la cetemista Katy Mercado, que son los que menos prendieron.
La debacle electoral del PRI en el municipio de la Capital fue mortal. Esteban quedó en cuarto lugar en votos en el municipio de Durango, primero fue Aispuro con 152 mil votos, seguido por José Ramón con 133 mil votos, en tercero Meño con 92 mil y en cuarto Esteban con 84 mil, casi lo dobletea Aispuro en votos. Los números son fríos. Con 8 mil votos más superó Meño a Esteban.

Continuará…

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