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Gobernar sirviendo, es la diferencia

Sin Protocolo

La senadora Leticia Herrera Ale fue cuestionada por los medios de comunicación sobre sus pretensiones para ser candidata a la gubernatura, la respuesta no dejó lugar a la interpretación porque fue muy contundente, “yo sí quiero”, no hay dudas, no hay suposiciones, no hay lugar para la especulación. La senadora Leticia Herrera sí quiere conducir el estado desde el Poder Ejecutivo.
El discurso de la senadora Herrera tiene lenguaje cotidiano que la acerca a la gente, es el que todos entendemos y todos hablamos. El lenguaje político de la senadora es sencillo pero no debemos confundirlo con discurso simplista porque no lo es, por el contrario, lo que dice es trascendente, de importancia y mensajes claros.
Si contiende por la gubernatura “Lo que pediría es piso parejo y que no se utilicen recursos del pueblo para hacer campañas personales”, vaya que fue clara en su posición. ¿Cómo la interpretamos? La senadora Herrera Ale advierte que no se debe contender en desigualdad de condiciones, eso no es equitativo y por el contrario es ventajista. Tampoco se deben usar dineros del pueblo -dice-. Nosotros entendemos que el dinero de los impuestos están destinados al beneficio social, a atender los requerimientos sociales, las exigencias populares, no para apoyar candidaturas, ni candidatos, ni grupos, ni pretensiones políticas, Así entendemos las palabras de la senadora.
Los planteamientos de competir en un plano de equidad y con recursos que no provengan de ninguna fuente institucional, no es más que pedir respeto a los términos en que vaya a emitirse en su momento la convocatoria para el registro de candidatos del PRI, y que los recursos que se destinen para la contienda interna sean de origen transparente, fuera de sospecha, de dudas, de turbiedades, de reuniones oscuras y acuerdos sórdidos.
No creo que haya alguien que opine diferente, no creo que ninguno de los muchos o pocos que se mencionan para competir por la candidatura esté en contra o acepte la inequidad y oscuridad en su campaña.
La senadora solo recoge en su planteamiento lo que la ciudadanía quiere, es más, lo que en muchas ocasiones ha manifestado el mismo Presidente Peña Nieto, que haya transparencia e igualdad de condiciones para darle posibilidad a la democracia de ser real y no maniobrada.
La senadora se declara respetuosa de los tiempos, disciplinada a las decisiones que el partido tome, no precipitarse, no correr cuando todavía no se camina, esperar tiempos y respetar formas, sería una síntesis lo que plantea la senadora.
Con este pronunciamiento frena a los acelerados porque si ella respeta formas y tiempos, el que los posibles contendientes no lo hagan ya es violentar el principio de equidad y por lo tanto podrían acudir a la premeditación y ventaja lo cual no solo no es válido, sino que ensuciarían todo el escenario interno del PRI y se pondría en alto riesgo la unidad interna en un momento crucial, lo cual creemos los priistas deben impedir a toda costa.
Gobernar es ejercer la administración, la dirección y el control de un estado, ciudad o colectividad nos dice el diccionario de la Real Academia, esto lo saben todos los políticos, lo sabe la senadora Leticia Herrera, el problema es cómo se va a administrar, cómo se va a dirigir y cómo se va a ejercer el control. La Senadora da una respuesta a este planteamiento con solo dos palabras, “quiero servir”, esto es, quiero ejercer el gobierno escuchando, incluyendo, traduciendo necesidades y planteamientos, siendo quien sirva no sirviéndome. Estar cerca de la gente y de sus sueños, de sus aspiraciones y metas y servirles para que las alcancen. Nos parece que ese es el fondo del planteamiento de la senadora cuando dice que desea servir y no se le marea el querer gobernar.
Hay una inquietud que se plantea en torno al inmediato escenario político del PRI, la posibilidad de que haya un choque de trenes entre los actores políticos. Esto siempre es un riesgo, pero también improbable que suceda. Nadie va a arriesgar la gubernatura por discrepancias internas, que las hay y existen y no se pueden negar. ¿Cómo se puede evitar esto? Me preguntaba alguien, pues con el único método que hay en la política, el diálogo y la negociación. Pero suponiendo que algunos de los actores asume posiciones irreductibles, rechaza el diálogo y no acepta la negociación, esto también se supera con la intervención de la dirección nacional del PRI y quien no acepte los exhortos ¡¡Aguas!! Los costos pueden ser muchos.
El diálogo y la negociación requieren respeto también, no se puede omitir ni olvidar que el gobernador es el jefe político del estado y en un momento determinado será quien tome decisiones para mantener la unidad y la disciplina, no acatar instrucciones también puede ser muy peligroso, así que, pues todos a medirle el agua a los camotes. O no.
Jenep_55@hotmail.com

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