Loading

Hoy fueron provocadores, mañana puede ser segunda versión de Aburto

La parafernalia de los presidentes en sus apariciones públicas conforme pasaba el tiempo y aumentaba la violencia, la pobreza, la corrupción, la impunidad y la distribución inequitativa de la riqueza nacional, era sofisticada.

Los presidentes se apartaban de los gobernados tanto físicamente como en el discurso, nunca supimos si era por su seguridad, por temor, por amenazas recibidas, para amedrentar, para espantar a los incómodos,  o, para hacer desplante de soberbia, o, de plano, para que no se les arrimara el pueblo al que le tenían alergia.

Lo ciertos es que hasta dos o tres kilómetros a la redonda, instalaban tanquetas y armas de diferentes calibres, sin contar en los recintos donde se hacían las ceremonias, con los discretos guardias vestidos de civil que todos identificábamos.

Asistían, altos funcionarios de riguroso traje, buenos casimires, corbata con fistol, pisacorbata mínimo de buena plata, un pequeño prendedor en la solapa del saco (no se como se llaman) de oro con el escudo de Durango, y, por supuesto, el recinto se saturaba de olores finos. Los invitados se saludaban efusivamente previo a la llegada del presidente una o dos horas después de la hora anunciada.”.

Así eran los eventos: muchas flores,  aplausos, discursos,  risas,  gente. Solo la  alta alcurnia eran  invitados a la opípara comida,  escanciada con los mejores  vinos y licores y quizá algo más. Se afirma que las edecanes se rifaban entre los asistentes, vaya usted a saber si es cierto.

Vinieron los cambios, el Presidente López Obrador decidió romper el cerco que separaba al presidente del pueblo, viaja en aviones comerciales, llega a las ciudades, va a comunidades en camioneta, se baja a comprar agua sobre la carretera, saluda gente, recibe peticiones y seguramente también criticas.

Esto tiene costos, en Ciudad Valles, San Luis Potosí, una turba, seguramente manipulada, confrontó al Presidente López Obrador en el hotel al que iría de descansar, “este trato no me lo merezco” dijo después el Presidente. 

Este incidente que podría ser solo una anécdota, tiene mucha importancia, hoy fueron provocadores, mañana pude salir una segunda versión de Aburto y entonces sí se cae el país,  la indignación popular solo será acallada con la violencia, como lo pretenden la ultra derecha y los corruptos que sienten la lumbre en los aparejos. O no.

Comenta con Facebook