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Ismael Hernández Deras, dirigente nacional de la CNC


Más allá de filias y fobias, el nombramiento del Senador Ismael Hernández Deras como dirigente nacional del la CNC no solo es una distinción para el político priísta, sino una posibilidad real para que el sector campesino de Durango tenga áreas de oportunidad.
Nadie puede desear que le vaya mal al Senador campesino, las discrepancias tienen su espacio lo cual creemos no tienen porque silenciarse, la divergencia con sustento, sin visceralidad y con criterios propositivos, son sanas, se dé con quien se dé.
Sostener una polémica, plantear una diferencia, sustentar una argumentación del tema que sea o contra el personaje que fuere, es, o debería de ser, una práctica democrática que no se debe acallar, menos reprimir o ser intolerante contra este derecho.
El político mexicano esto ni lo entiende ni lo acepta, así se ha construido peldaño a peldaño la crisis política nacional. El político solo quiere escuchar canto de sirenas, la crítica los vuelve irascibles, peor cuando esa crítica este sustentada.
En no pocas ocasiones, tanto a ciudadanos, como a líderes sociales y periodistas, les ha costado la vida ser críticos; hay más críticos muertos por el estado, que por el crimen organizado. Los políticos son por demás agresores a la construcción de la democracia, de la libertad de expresión, y se convierten en corruptores que con dinero o prebendas acallan, manipulan y controlan.
Iniciamos la columna con la designación del Senador Ismael Hernández Deras como dirigente nacional del sector campesino del PRI. Días antes en rueda de prensa se había planteado su destitución de este instituto político, el planteamiento se hizo en rueda de prensa con la presencia de priístas importantes.
Hernández Deras tiene grupos opositores, todo político los tiene, no creemos que quienes mantienen puntos de vista diferentes guarden silencio, como tampoco dejarse amedrentar. Tampoco creemos que las discrepancias se conviertan en obsesiones enfermizas. Las discrepancias tiene un contexto definido por las circunstancias, por espacios, los momentos y coyunturas que las hacen vigentes. Cuando estos elementos cambian, la validez de la discrepancia se debilita o simplemente deja de ser vigente. Crear imágenes obsesivas terminan por fortalecer mas que ha debilitar a quien se critica o con quien se debate.
No creo, ni creemos que el mismo Senador Hernández Deras crea que las críticas contra él vayan a terminar porque llega a la dirigencia nacional de la CNC, sin embargo, creemos que este espacio debe de aprovecharse. Más allá de la discrepancia entre grupos y personas, está en juego el interés de los agricultores, de los ganaderos, de las empresas y ejidos forestales, de fruticultores, y, de todos aquellos que tienen su actividad económica en el campo, y que desde la CNC, se pueda destrabar financiamientos y crear mejor condiciones de apoyo del estado.
Esperemos que la discrepancia se continúe como espacio de expresión libre y democrática, también, expresamos nuestros votos porque el Senador Hernández Deras tenga éxito en su responsabilidad nacional, y que pueda haber posibilidades de que a la gente del campo se le apoye, recordemos que, siempre han sido los olvidados del gobierno, aunque de cuando en vez se les den apoyos para su supervivencia, pero nada más. O no.