MINUTO X MINUTO

La Cuna Presidencial


Chiste viejo, pero que nunca pierde actualidad:
Del inolvidable Raúl Velasco todo mundo sabía que era nativo de Guanajuato y que dos ciudades de aquel Estado mexicano se disputaban el honor de su nacimiento. Los de la ciudad de las fresas- Irapuato- afirmaban que era de León y los de León que era de Irapuato.
(Aclaremos, por última vez que, cuando aludimos a León, nos referimos a la ciudad así llamada, patria chica de Antonio, La Tota Carvajal, El 5 copas- ex futbolista no ex Presidente-. La Tota, como doña Martita, tiene acta de nacimiento de Zamora, Michoacán; pero ella se siente de Zamora, España y por eso pronuncia con tanta propiedad la Z.
Viene todo lo anterior a cuento…..perdón: viene lo anterior a propósito, no a cuento, porque del Presidente vamos a hablarles y el Presidente no se presta a cuentos. Viene pues a modo, ya que acabamos de leer en el periódico un titular que la letra dice:
“Llueven recursos a cuna presidencial”
Y el cuerpo de la nota consigna que un buen número de obras se construyen en Atlacomulco, Estado de México, lugar de nacimiento del Presidente Enrique Peña Nieto. Para que se dé usted una idea: la construcción de cuando menos cuatro carreteras, proyectadas e iniciadas, desde hace varios años, pero por alguna extraña razón detenidas hasta ahora, se pondrán en marcha antes de que concluya 2014.
“¡Ni París!”, íbamos a escribir, pero tiene usted razón.
Cierto: ni París, pero es que la capital gala será cuna del Presidente Hollande, que es tan buen estadista, pero no tan guapo como nuestro mandatario. Además, ¿Qué tiene Paris que no tenga Atlacomulco?
París, la Ciudad Lux, tiene la Torre Eiffel, que con ese aspecto de torre de Pemex rompería la belleza idílica, pastoril de Atlacomulco, para adquirir un tono de población charra. Atlacomulco, en cambio, conserva la transparencia campirana y tranquilidad que solo de vez en cuando rompe el un balido de un borrego o el balazo de un narco.
París tiene, es cierto, el Río Sena, maloliente. En cambio, Atlacomulco cuenta con la cercanía del Río Los Remedios que si no despide olor a agua de rosas tampoco huele como las aguas negras de los albañales parisinos. O sea que huele muy distinto, pero casi igual que los albañiles- ¿Qué diferencia hace una letra?- mexicanos, sobre todo los de Oceanografía, similares y conexos.
El caso es que se eliminarán todas las trabas y el cúmulo de obras que estaban detenidas en Atlacomulco, por esas cosas tan absurdas de la burocracia, y se pondrán en marcha para estar listas y poder estrenarse en unos días más, digamos para fin de año. Y ya podremos presumirles a la pobre gente de París que Atlacomulco también es pueblo, aunque el tío Montiel se niegue a que sus hijitos se vayan a vivir con su Santa Madre, ahí cerca de Montmartre.
Porque Paris bien vale una misa, como dijo aquel Rey Francés, pero puede responderle el obispo emérito, don Oniécimo Cepeda pueda replicarle:
“¡Atlacomulco también vale juna misa!”

¡RRIINNGG!
-Bueno, Jefatura de Gobierno del Distrito Federal….
-¿Ya se enteraron de que el Jefe Mancera ya solo tiene un poco más del 10 por ciento de aprobación ciudadana?
-Sí, pero es mejor que el menos 10 por ciento de Ebrard, ¿o no?