MINUTO X MINUTO

La inverosímil política mexicana


Sin duda vivimos momentos de enorme confusión en muchas áreas del quehacer fundamentalmente económico y político. Entre más nos acercamos a las elecciones del 2018, más nos van sorprendiendo (si es que aún cabe la sorpresa) las decisiones grotescas de las políticas y políticos, sus opiniones, acusaciones, contraacusaciones, dimes, diretes, chismes y demás que hacen que la política mexicana esté para llorar o reír, nosotros preferimos lo último.
No solo a nivel nacional se presentan estos actos de la inverosímil política mexicana, en los últimos días estamos refinando en nuestra aldea, pero no pasa nada, así están los demás estados de la República y las cosas empeoran cada día.
El senador Emilio Gamboa Patrón, líder de los priistas en el Senado, uno de los personajes más experimentados del sistema político, con más de cuarenta años de saltar de curul en curul, de puesto en puesto y de nómina en nómina, una vez más es protagonista de un escándalo, el uso de un helicóptero de la Coordinación General de Transportes Aéreos Presidenciales que dependen del Estado Mayor Presidencial.
Para mucha gente sería esto una irrelevancia, si Gamboa Patrón iba a ver asuntos de Estado con el Presidente, y ese transporte le enviaron, no tiene la culpa. Si el senador priista fue invitado a dialogar mientras jugaban golf, no tiene la culpa. Los asuntos a alto nivel político y empresarial antes se arreglaban en un desayuno, ahora jugando golf, es lo “chic”.
El problema es que a Gamboa Patrón le sacaron en Redes Sociales pecadotes anteriores como: la agresión que cometió contra la Reserva Ecológica de la Isla del Alacrán, precisamente con un helicóptero, esa vez pidió disculpas, cuando se le debería de haber sancionado.
También se recordó aquel diálogo que este veterano de la política tuvo con un señor libanés al que le ofreció que una iniciativa de ley no pasaría porque afectaba sus intereses, este señor empresario considerado el Rey de la Mezclilla, de cuyo nombre no queremos ni acordarnos, se vio involucrado en una banda de pederastas y traficantes de niños, uno de sus socios, amigo, paisano y cómplice, tenemos entendido aún está en prisión.
En fin, sin duda Don Emilio es un político muy avezado, hábil, audaz, maquiavélico, no sabemos si también culto, lo cual sería rarísimo.
En Durango estábamos mejor cuando estábamos “pior”, dicen por ahí. El PRI tardó casi un año en tener dirigente estatal, entre varios aspirantes a dirigir el tricolor, en el centro se inclinaron por Luis Enrique Benítez Ojeda (LEBO). Su designación, dicen los que saben, se debió a que garantizaba un PRI opositor, crítico y beligerante. LEBO respondió a las expectativas que generó, pero su beligerancia la dirigió al interior de su partido y se lanzó con todo contra los priistas de Gómez Palacio a quienes responsabilizó de la derrota electoral del 2016, ante el asombro de propios y extraños, porque quienes ganaron la elección fueron ni más ni menos los laguneros.
La respuesta no se hizo esperar, no solo le dijeron que se callara, lo cual nos recordó aquel: “cállate chachalaca”, sino que Octaviano Rendón pidió la expulsión del PRI de los exgobernadores Hernández Deras y Herrera Caldera, se podrá o no compartir este planteamiento, lo cierto es que quien fue excluido y hasta encarcelado puede pedir esto y más, y Octaviano Rendón lo fue. Su persecución y veto llegó hasta cerrarle el paso a una magistratura cuando reunía todos los requisitos para serlo.
Todos creímos que las reglas del juego al designar Presidente del PRI habían quedado claras, Luis Enrique estaba obligado a ser incluyente, unitario, conciliador y hacer un diseño de estrategia que protegiera a los sectores populares sin distanciarse de la clase alta y media. Su designación se hizo en un momento coyuntural difícil, era, y sigue siendo un presidente débil. Esto no lo entendió, en lugar de fortalecerse y fortalecer al partido, se confronta. Esto nos parece que lo coloca como un dirigente de transición, sobre todo en un momento que el PRI necesita de la mayor unidad posible para poder ser competitivo el 2018. O no.