Cachimba



TERRIBLE COINCIDENCIA… El sismo ocurrió apenas dos horas después de haber realizado un simulacro con motivo del terremoto que afectó a la Ciudad de México y otros estados el 19 de septiembre de 1985. El gobierno en ese entonces reportó el fallecimiento de entre seis mil y siete mil personas, aunque otras fuentes de información calcularon en 10 mil el número de muertos.

DESCONCIERTO… Esta vez el desconcierto envolvió una vez más a los habitantes de esta gran Ciudad de México; las alarmas volvieron a escucharse, un sismo de 7.1 grados causaba estragos, la gente comenzó a moverse con frenesí, muchos se dieron cuenta de la magnitud del nuevo siniestro por los informativos de la radio de sus coches, atrapados en el embotellamiento, edificios derrumbados, gente atrapada bajo los escombros, los primeros muertos; se intentaba poner orden al caos, semáforos sin operar, la gente aguardaba en las calles, fuera de las casas, edificios y oficinas.

SOLIDARIDAD… Entonces empezó la solidaridad dentro de la tragedia, con mascarillas improvisadas, cascos de ciclistas, picos y palas, cientos de personas formaron cadenas humanas junto a edificios en ruinas, en otro intento de remover escombros y rescate de víctimas. Volvió a resurgir la solidaridad que tanto necesitamos, la reacción de los ciudadanos fue rápida, organizada en grupos, recolectando provisiones y ayudando en labores de rescate. En medio de esta tragedia esta solidaridad nos da esperanza.

RECURSOS… Primero se discutía que los partidos políticos no pueden destinar el dinero de campañas a acciones de ayuda a afectados por desastres; hoy por fortuna lo que se discute es cómo hacerlo, pues el dinero está etiquetado. No debe ser tan difícil, si logran acuerdos políticos para otras cosas, perfectamente pueden hacerlo esta vez. El acuerdo puede incluir el compromiso de las autoridades fiscalizadoras de no sancionar este “desvío” de recursos. Tanto discutirlo hace pensar que en realidad no quieren desprenderse del dinero.

CRONISTA… En buena bronca se metió el cronista de la ciudad Javier Guerrero al aceptar un cargo en el Comité Directivo Estatal del PRI, relacionado con la cultura. Seguramente el historiador tiene derecho a militar en el partido de su preferencia; pero… no ha sido bien visto por algunos grupos en el ámbito de la cultura que el responsable de llevar un registro objetivo de la historia local ostente una responsabilidad partidista.