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Las pasiones descontroladas en Morena

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, aún no rinde protesta ante el Congreso de la Unión y ya empieza a experimentar visos de desgaste político.
En este sentido, podemos enumerar los golpeteos y señalamientos que ha recibido por los temas de la reducción de sueldos a servidores públicos; el alto costo que implica la movilización de las oficinas del centro del país a otras entidades federativas; la creación de la figura de Coordinadores Estatales así como el anuncio del nombramiento de Manuel Bartlett en la dirección de la CFE, personaje relacionado con lo más oscuro del régimen presidencialista del PRI.
Sin embargo, López Obrador ha ido sorteando las descalificaciones, pero al mismo tiempo, tiene la imperiosa necesidad de poner orden en todos los estados del país para que las disputas electorales venideras no se conviertan en una cena de antropófagos.
Durango puede ser uno de esos casos, ya que el año entrante habrá la renovación de los 39 ayuntamientos y han empezado a surgir aspirantes a diestra y siniestra; además de que dicha elección tendrá el ingrediente de las posibles reelecciones y el interés del gobernador por agenciarse el control de las ciudades más importantes del estado.
Para evitar ese tipo de desgastes en las entidades federativas, fue por la que López Obrador decidió crear la figura de Coordinadores Estatales, quienes serán los intermediarios del Presidente con los Gobernadores para bajar los recursos y programas federales así como en hacer operación política para consolidar a Morena como el partido ultradominante del tercer milenio en nuestro país.
En Durango, se han presentado dos situaciones importantes tanto para el próximo Gobierno Federal como para Morena y es que Enrique Novelo, quien será el Coordinador del régimen lopezobradoriano, ya ha sostenido tres reuniones con Rosas Aispuro. Cabe destacar que Novelo ha sido de los principales operadores políticos y financieros de Morena, lo que implica ser de las confianzas del Presidente Electo.
Quizá Novelo percibió un clima de tensión en Morena, entre quienes piden la caída de Rosendo Salgado como dirigente estatal y quienes aspiran a las candidaturas a alcaldes, síndicos y regidores para las elecciones del año entrante, por lo que se hizo necesaria la intervención de la dirigencia nacional para calmar los ánimos.
Y es que fue muy abrupto que empezaran a presentarse movilizaciones para el futuro que viene, aun y cuando López Obrador todavía ni toma protesta como Presidente de la República; y es que ya andaban muy movidos Héctor Vela tratando de revivir su grupo técnico así como los seguidores de Nacho Aguado, que de pronto sorprendieron con la campaña #YoSéQuieN así como los fans de Otniel García Navarro, que si bien él no ha dicho nada al respecto por su experiencia en la caída de su candidatura al Senado, le generaron la percepción de adelantado.
Como podemos apreciar, tanto López Obrador como Novelo, tendrán que operar muy fino y la luna de miel no se esfume tan pronto y se caiga tan pronto en el descontento como le sucedió a Vicente Fox, cuyo efecto de la foximanía ya no permeó en las elecciones de 2001, en donde salió triunfante José Rosas Aispuro Torres.

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