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Lecturas del presupuesto


Desde hace 12 años venimos escuchando y viendo en los titulares de los medios informativos, expresiones de que tenemos presupuestos federales históricos, sin precedentes, nunca antes vistos, jamás imaginados y demás muletillas habidas y por haber.
Dicen los que saben que los presupuestos federales para Durango nunca han sido históricos, sino que es lo que le corresponde a nuestra entidad por sus aportaciones al PIB, y que los incrementos graduales son naturales debido a los indicadores inflacionarios de la economía nacional.
A partir del 2012, las negociaciones presupuestarias se trasladaron de San Lázaro a Palacio Nacional y los cabildeos en las comisiones legislativas se presentaban únicamente para empujar proyectos específicos; aunque siempre se presentó la suspicacia de los tan mencionados “moches” así como entrega de dádivas para los diputados federales que tenían la sartén por el mango.
Sin embargo, a dos sexenios de distancia, la construcción del presupuesto federal para Durango adquiere una especial relevancia, ya que el gobernador se encontraba en desventaja pues la mayoría de los legisladores son del partido político en donde militaba, así como la presencia de dos personajes que fueron rivales en un tramo de su carrera política como lo son Manuel Espino Barrientos e Ismael Hernández Deras.
En este sentido, el gobernador sabe que esto es política y dio muestras de civilidad al dejar atrás las enemistades y cerrar filas para tener un presupuesto decoroso; llama sobremanera la atención que Rosas Aispuro no tuvo empacho en reconocer públicamente el respaldo del senador Hernández Deras, aun y cuando en su gabinete hay secretarios que le profesan un odio enfermizo.
¿Ahora qué sigue? Sin lugar a dudas el ejercicio transparente y responsable del presupuesto, es importante que el gobierno del estado active cuanto antes los proyectos de obra pública para que se vea movimiento y se reactive la economía del ramo de la construcción.
Se comenta que pareciera que vivimos un Déjà vu con el gobierno de Guerrero Mier, porque están muchos emisarios de ese sexenio en la conseja y toma de decisiones; las únicas diferencias son que el titular del poder ejecutivo no anda sumido en distracciones y que en aquel entonces había obra.
No se puede negar que Aispuro encontró las arcas vacías, deudas enormes heredadas y en lo que va de su mandato ha caminado con pocos recursos, ahora que ya cuenta con un presupuesto fuerte y que le tocó participar en su construcción con base a alianzas políticas, contará ya con todo lo suficiente para explotar la proyección de su gobierno que tantas expectativas levantó en el proceso electoral del año pasado y que será calificado en las urnas en la elección concurrente que se verificará en julio de 2018.